La presidenta registra 52.8% de aprobación; más de la mitad de los mexicanos considera que la economía nacional y el mercado laboral atraviesan una mala situación
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum conserva una aprobación mayoritaria entre la población mexicana, aunque enfrenta señales de alerta en materia económica y de seguridad, de acuerdo con el más reciente estudio Latam Pulse México Mayo 2026, realizado por AtlasIntel en colaboración con Bloomberg.
El sondeo nacional, levantado entre el 21 y el 25 de mayo entre 3 mil 276 ciudadanos adultos, revela que 52.8% de los mexicanos aprueba la forma en que Sheinbaum conduce el gobierno federal, mientras que 38.1% la desaprueba y apenas 9.1% no emitió opinión.
La evaluación general del gobierno mantiene una tendencia similar: 48.2% considera que la administración es buena o excelente, frente a un 33.5% que la califica como mala o muy mala y un 18.3% que la ubica en un punto intermedio.
Economía: el principal foco de preocupación
A pesar de la estabilidad política que reflejan los niveles de aprobación presidencial, los indicadores económicos muestran una percepción menos favorable.
El estudio señala que 53% de los encuestados considera mala la situación económica actual del país, mientras que únicamente 25% la califica como buena. Respecto al mercado laboral, la percepción negativa alcanza 54%, y en el ámbito familiar el balance también resulta desfavorable, con 35% calificando su situación económica como mala.
No obstante, las expectativas a seis meses muestran un moderado optimismo. El 40% considera que la economía nacional mejorará, mientras que 39% cree que la situación de su familia será más favorable en el futuro cercano.
El Índice de Confianza del Consumidor elaborado por AtlasIntel continúa en terreno negativo, reflejando que los ciudadanos mantienen reservas sobre la situación económica general.
Inseguridad y corrupción siguen dominando la agenda ciudadana
Uno de los hallazgos más relevantes del reporte es la persistente preocupación por la seguridad pública y la criminalidad.
El Índice de Riesgo Político para México se ubicó en 53 puntos sobre 100, un nivel que refleja inquietud ciudadana respecto a la estabilidad institucional, los conflictos sociales y particularmente la criminalidad y la corrupción.
Entre los riesgos que los mexicanos consideran más probables para los próximos seis meses destacan:
- Aumento de ataques o asesinatos relacionados con grupos criminales.
- Revelaciones sobre grandes casos de corrupción.
- Incremento del robo y saqueo.
- Protestas violentas y conflictos sociales.
Estos factores son percibidos como amenazas más probables que escenarios de crisis política extrema, como un golpe de Estado o la destitución presidencial.
Seguridad y relación con Estados Unidos, temas estratégicos
El estudio también incorporó preguntas específicas sobre la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad.
La encuesta exploró percepciones sobre la participación de agencias estadounidenses en operaciones contra el crimen organizado, la posible intervención de organismos de inteligencia y el papel de Washington en el combate a los cárteles. Aunque los resultados detallados muestran divisiones entre distintos segmentos de la población, el tema aparece como uno de los asuntos estratégicos con mayor atención pública.
Un gobierno con respaldo político, pero bajo presión económica
Los resultados sugieren que Claudia Sheinbaum mantiene una base sólida de respaldo ciudadano a casi dos años del inicio de su administración. Sin embargo, la persistencia de preocupaciones relacionadas con la inseguridad, la corrupción y el desempeño económico representa un desafío para consolidar ese apoyo.
La encuesta refleja una paradoja política: mientras la presidenta conserva niveles de aprobación superiores al 50%, la mayoría de los mexicanos sigue percibiendo un entorno económico complejo y mantiene dudas sobre la capacidad del país para reducir la violencia y contener al crimen organizado.
En términos políticos, el mensaje es claro: la fortaleza de la popularidad presidencial continúa siendo uno de los principales activos del gobierno federal, pero los resultados económicos y de seguridad serán determinantes para definir la evolución de la opinión pública durante el segundo semestre de 2026.
