Ciudad de México, 22 de julio de 2026.- A poco más de un año del proceso electoral intermedio de 2027, tres de las principales casas encuestadoras del país coinciden en una tendencia que comienza a llamar la atención del escenario político nacional: Morena mantiene el liderazgo en las preferencias electorales, pero registra una disminución sostenida en su intención de voto y en los niveles de simpatía ciudadana.
Aunque el partido en el poder continúa siendo la primera fuerza política del país y conserva una ventaja considerable sobre sus adversarios, los datos reflejan un desgaste que podría modificar el equilibrio en la próxima integración de la Cámara de Diputados.
Tres encuestas apuntan en la misma dirección
El estudio más reciente de Gobernarte muestra que Morena pasó de 49.3% de intención de voto para diputados federales en enero de 2026 a 46.9% en junio, una reducción de 2.4 puntos porcentuales.
Si bien la disminución es moderada, el dato adquiere relevancia porque se presenta durante el primer año completo del gobierno de Claudia Sheinbaum y en un contexto donde el oficialismo busca conservar la mayoría legislativa.
Una tendencia similar aparece en la encuesta elaborada por Buendía & Márquez para El Universal.
En este caso, Morena pasó de 46% de intención de voto en febrero de 2025 a 39% en mayo de 2026, equivalente a una caída de siete puntos porcentuales.
No obstante, el mismo estudio revela que el partido logró recuperarse parcialmente respecto a febrero de 2026, cuando registró 34%, lo que indica que las preferencias electorales han mostrado fluctuaciones importantes y todavía no existe una tendencia irreversible.
El descenso más pronunciado aparece en la medición de Enkoll, donde Morena pasó de 48% en octubre de 2025 a 39% en mayo de 2026, una pérdida de nueve puntos porcentuales.
Aunque las metodologías, tamaños de muestra y momentos de levantamiento son distintos, las tres encuestas coinciden en un mismo fenómeno: el respaldo electoral al partido gobernante muestra una reducción respecto de sus niveles máximos registrados tras la elección presidencial de 2024.
Sigue siendo el partido a vencer
A pesar del desgaste, ninguna de las mediciones coloca a otra fuerza política por encima de Morena.
En todos los ejercicios el partido conserva el primer lugar en intención de voto, lo que confirma que continúa siendo el principal referente electoral del país y el adversario que la oposición deberá enfrentar rumbo a las elecciones legislativas.
La diferencia es que el margen de ventaja comienza a estrecharse.
Para especialistas en comportamiento electoral, este tipo de movimientos suele ser habitual conforme un partido acumula años en el ejercicio del poder.
La evaluación ciudadana deja de centrarse en las expectativas de cambio y comienza a depender cada vez más de resultados concretos en temas como seguridad, economía, salud pública, crecimiento del empleo, combate a la corrupción e infraestructura.
También disminuye la simpatía
El desgaste no sólo aparece en las preferencias electorales.
Un estudio del Pew Research Center identifica una reducción importante en la percepción favorable hacia Morena.
De acuerdo con esa medición, la opinión positiva sobre el partido pasó de 78% en 2024 a 61% en 2025, una disminución de 17 puntos porcentuales.
Es importante señalar que la medición de Pew evalúa simpatía o imagen pública, no intención directa de voto, por lo que ambos indicadores no son equivalentes.
Sin embargo, la coincidencia entre la caída en percepción favorable y el descenso observado en diversas encuestas electorales sugiere un cambio gradual en el estado de ánimo de una parte del electorado.
¿Qué explica el desgaste?
Diversos analistas consideran que varios factores podrían estar influyendo en la evolución de las preferencias:
- El desgaste natural del ejercicio del poder.
- La evaluación ciudadana sobre resultados en seguridad.
- La situación económica y el costo de vida.
- Debates internos dentro de Morena relacionados con candidaturas y liderazgo.
- El escrutinio más intenso que enfrenta cualquier partido gobernante.
Al mismo tiempo, la oposición ha intentado posicionar temas relacionados con el equilibrio de poderes, la fiscalización del gasto público y la seguridad como ejes de contraste frente al oficialismo.
La batalla será por el Congreso
Aunque la elección presidencial aún luce distante, el verdadero objetivo político de 2027 será la integración de la Cámara de Diputados.
Morena buscará conservar una mayoría suficiente para impulsar las iniciativas del Ejecutivo federal durante la segunda mitad del sexenio.
En contraste, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y las demás fuerzas políticas intentarán incrementar su representación legislativa para fortalecer los contrapesos institucionales y limitar la capacidad del oficialismo para aprobar reformas constitucionales o presupuestales sin negociación.
Aún no hay una tendencia definitiva
Los especialistas también advierten que las encuestas representan una fotografía del momento y no un pronóstico del resultado electoral.
Todavía falta más de un año para el inicio formal del proceso federal y múltiples factores pueden modificar las preferencias ciudadanas, entre ellos el desempeño económico, la seguridad, las campañas, las alianzas partidistas y la selección de candidaturas.
Por ello, aunque los estudios muestran señales de desgaste para Morena, también evidencian que el partido conserva una posición competitiva y una ventaja significativa frente a sus adversarios.
La verdadera prueba llegará cuando inicie formalmente la contienda por la renovación de la Cámara de Diputados, donde se definirá no sólo la correlación de fuerzas en el Congreso, sino también el margen de gobernabilidad del Ejecutivo para la segunda mitad del sexenio.
