París, Francia, 22 de julio de 2026.- Francia se convirtió en el primer país de la Unión Europea en aprobar una prohibición general para que los menores de 15 años accedan a redes sociales, una medida impulsada por el presidente Emmanuel Macron con el objetivo de reforzar la protección de niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos del entorno digital.
La legislación fue aprobada por amplia mayoría tanto en el Senado como en la Asamblea Nacional. De acuerdo con el calendario previsto por el gobierno francés, la prohibición entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026 para la creación de nuevas cuentas, mientras que las cuentas ya existentes deberán ajustarse a la nueva normativa a partir del 1 de enero de 2027, tras un periodo de transición.
La norma establece que los menores de 15 años no podrán abrir ni mantener cuentas en plataformas consideradas redes sociales conforme a la legislación europea. No obstante, quedan excluidos servicios con fines educativos, científicos o de conocimiento abierto, como Wikipedia y algunos proyectos de software libre.
Uno de los principales desafíos será la aplicación de la ley. El texto no define un mecanismo específico para verificar la edad de los usuarios, por lo que corresponderá a las propias plataformas implementar sistemas de comprobación, un aspecto que ha generado cuestionamientos por su posible impacto en la privacidad y por las dificultades técnicas para impedir que los menores eludan las restricciones.
Además de restringir el acceso a redes sociales, la legislación amplía la prohibición del uso de teléfonos móviles en centros de educación media superior, extendiendo medidas que anteriormente solo aplicaban a escuelas primarias y secundarias, aunque se contemplan excepciones determinadas por cada institución educativa.
El presidente Emmanuel Macron calificó la aprobación como un paso histórico para proteger a la infancia frente a los efectos negativos asociados al uso intensivo de plataformas digitales, entre ellos problemas de salud mental, exposición a contenidos nocivos, ciberacoso y fenómenos de adicción tecnológica.
Sin embargo, especialistas en derechos digitales y organizaciones civiles han advertido que la medida podría enfrentar impugnaciones ante el Consejo Constitucional francés, además de abrir un debate sobre el equilibrio entre la protección de los menores, la privacidad de los usuarios y la libertad de acceso a internet.
La decisión francesa podría marcar un precedente dentro de Europa. Diversos gobiernos, entre ellos los de España, Grecia, Dinamarca y otros países miembros de la Unión Europea, analizan regulaciones similares para establecer edades mínimas de acceso a redes sociales y fortalecer los mecanismos de verificación de identidad en plataformas digitales.
