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WASHINGTON, D.C..– El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció una nueva ronda de sanciones contra cinco entidades vinculadas al gobierno de Cuba, al que acusó de haber promovido durante décadas actividades subversivas y movimientos radicales de izquierda en América Latina y otras regiones del mundo.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Rubio aseguró que “durante décadas, Cuba ha sido la capital mundial del terrorismo de izquierda radical”, al afirmar que el régimen de La Habana ha reclutado, entrenado y respaldado movimientos marxistas y tercermundistas violentos dentro y fuera del continente americano.
Como parte de las medidas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, el funcionario informó que fueron sancionadas las siguientes entidades cubanas:
- Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (MINFAR).
- Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).
- Amistur Cuba S.A.
- Comités para la Defensa de la Revolución (CDR).
- Minera La Victoria S.A.
Según Rubio, las sanciones fueron aplicadas bajo las facultades establecidas en una orden ejecutiva sobre Cuba firmada por el presidente Trump, con el objetivo de afectar las estructuras que, según Washington, permiten financiar y operar actividades de influencia política y apoyo a movimientos radicales.
El secretario de Estado advirtió que cualquier persona, empresa o institución financiera que proporcione servicios a las entidades señaladas podría ser objeto de sanciones secundarias por parte del gobierno estadounidense.
“Los bancos extranjeros y otras empresas que proporcionen servicios a estas entidades deben congelar esas actividades”, señaló.
Asimismo, sostuvo que la actual administración mantendrá una política de firmeza frente a gobiernos que considere una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
“La Administración Trump ya no tolerará regímenes marxistas radicales en nuestro hemisferio que busquen amenazar la seguridad nacional de EE.UU. y participar en operaciones de influencia para exportar su revolución”, expresó Rubio.
Las nuevas sanciones representan un endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba y se suman a una serie de medidas adoptadas por Washington para incrementar la presión económica y diplomática sobre el gobierno de La Habana.
Hasta el momento, las autoridades cubanas no habían emitido una postura oficial respecto al anuncio realizado por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
