La analista política sobrevivió a un ataque armado en Santa Cruz de la Sierra. La investigación alcanzó al consultor argentino Fernando Cerimedo y abrió interrogantes que rebasan un conflicto personal.
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 19 de agosto de 2026.- Tres disparos, dos atacantes que aparentaban ser repartidores y una fuga en motocicleta. El atentado contra la abogada y analista política Nadia Beller se convirtió en pocas horas en uno de los casos de mayor impacto político en Bolivia.
Beller fue atacada la noche del 17 de agosto en las inmediaciones de un hotel de Santa Cruz de la Sierra. Sobrevivió a tres impactos de bala y fue hospitalizada, mientras la Policía inició la búsqueda de los responsables materiales.
El caso dio un giro cuando las autoridades detuvieron en el aeropuerto internacional de Viru Viru al consultor argentino Fernando Cerimedo, cuando se disponía a viajar hacia Argentina. La Fiscalía boliviana abrió una investigación en su contra por tentativa de feminicidio.
La detención tiene especial relevancia por el perfil del argentino. Cerimedo ha participado en estrategias de comunicación política y campañas digitales en América Latina y estuvo relacionado con la campaña presidencial de Javier Milei en 2023. También ha tenido vínculos con sectores cercanos al expresidente brasileño Jair Bolsonaro y ha sido identificado por diversos medios como una figura próxima al entorno del presidente boliviano Rodrigo Paz.
Una relación bajo investigación
Beller y Cerimedo habrían mantenido una relación sentimental que ahora forma parte de las pesquisas.
Desde el hospital, la analista responsabilizó públicamente a Cerimedo del ataque, denunció episodios anteriores de violencia y afirmó estar embarazada. El consultor argentino ha rechazado su participación en el atentado.
La acusación de Beller es relevante para la investigación, pero no demuestra por sí sola la responsabilidad penal de Cerimedo. Será la Fiscalía la que deberá acreditar, mediante pruebas, si existió alguna relación entre el consultor y los hombres que dispararon.
¿Quién es Nadia Beller?
Beller tampoco es ajena a los círculos del poder boliviano.
En 2019 fue candidata a diputada por el Movimiento Al Socialismo (MAS). Posteriormente se distanció de ese espacio político y adquirió presencia pública como analista, manteniendo contacto con actores de distintas corrientes.
Ese pasado explica parcialmente por qué el atentado trascendió rápidamente del ámbito policial al político.
La propia Beller ha añadido otra pieza al expediente: asegura que fue atraída al lugar del ataque con la promesa de recibir información sensible y ha mencionado presuntos hechos de corrupción relacionados con personajes cercanos al poder.
Hasta ahora, esas acusaciones no han sido acreditadas públicamente, ni existe evidencia concluyente que permita vincular al gobierno boliviano con el atentado.
La pregunta clave: ¿quién ordenó el ataque?
La investigación deberá establecer quiénes fueron los autores materiales, cómo conocieron los movimientos de Beller y si actuaron por cuenta propia o recibieron instrucciones.
Cámaras de seguridad, comunicaciones telefónicas, geolocalización, movimientos financieros y testimonios pueden resultar determinantes para reconstruir lo sucedido.
El presidente Rodrigo Paz ha pedido una investigación profunda y transparente.
Por ahora, hay hechos concretos: Nadia Beller sobrevivió a un ataque de tres disparos; Fernando Cerimedo fue detenido y quedó bajo investigación; y los responsables materiales y el eventual autor intelectual todavía deben ser plenamente identificados.
El resto pertenece todavía al terreno de las acusaciones y las hipótesis.
Pero detrás del caso permanece una pregunta que puede determinar su verdadera dimensión:
¿fue el atentado contra Nadia Beller consecuencia de un conflicto personal o hay intereses políticos detrás de los hombres que apretaron el gatillo?
La justicia boliviana tendrá que responderla.
Fuentes de referencia: Reuters, El País, The Guardian, Correo del Sur y reportes de autoridades y medios bolivianos. Las acusaciones y posibles responsabilidades mencionadas se presentan como materia de investigación y no como hechos judicialmente probados.
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