Culiacán, Sin., 24 de agosto de 2026.- El Congreso de Sinaloa aprobó la nueva solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya para separarse de la gubernatura, abriendo otro periodo de definición política en una entidad que enfrenta simultáneamente problemas de seguridad y una intensa controversia alrededor de investigaciones federales.
La decisión legislativa se produjo después de que Rocha retomara brevemente sus funciones y posteriormente solicitara separarse otra vez del Ejecutivo estatal. El Congreso avaló la licencia y convocó a las actuaciones necesarias para resolver la conducción del gobierno.
La rapidez con la que se sucedieron ambos movimientos —reincorporación y nueva separación— elevó la incertidumbre política en Sinaloa y trasladó el centro de atención al Poder Legislativo estatal.
La legislación local establece los mecanismos para cubrir las ausencias del titular del Ejecutivo, por lo que corresponde al Congreso conducir el procedimiento institucional y determinar la solución aplicable. Este lunes 24 de agosto comienza una etapa clave para definir la conducción política del estado.
El episodio ocurre además mientras continúan investigaciones federales relacionadas con acontecimientos ocurridos en Sinaloa y con señalamientos sobre distintos actores públicos.
En este punto resulta indispensable separar ambos planos. Una controversia política, una investigación ministerial o un señalamiento público no equivalen a una sentencia penal. Cualquier eventual responsabilidad de Rocha Moya o de otro servidor público deberá acreditarse individualmente ante las autoridades competentes.
La situación tiene impacto nacional por la importancia estratégica de Sinaloa en la política de seguridad y por las tensiones que los acontecimientos vinculados con organizaciones criminales han generado en la relación entre México y Estados Unidos.
La atención se concentrará ahora en la decisión institucional sobre la conducción del Ejecutivo estatal y en cualquier determinación posterior de las autoridades investigadoras.
