Industria automotriz mexicana registra fuerte caída en producción y exportaciones
Ciudad de México, 8 de octubre de 2026.- La industria automotriz mexicana registró durante septiembre uno de sus retrocesos más pronunciados de los últimos años, al disminuir 15.1% la producción de vehículos ligeros y 11.9% las exportaciones, de acuerdo con cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Durante el noveno mes del año se fabricaron 301 mil 803 vehículos, frente a los 355 mil 589 registrados en septiembre de 2025. La diferencia representa 53 mil 786 unidades menos.
Las exportaciones también mostraron un deterioro considerable. México envió al extranjero 277 mil 369 automóviles, cuando un año antes había exportado 314 mil 656.
El comportamiento confirma las dificultades que enfrenta una industria profundamente integrada al mercado norteamericano y expuesta a cambios en la demanda, incertidumbre comercial y ajustes en las estrategias de producción de las armadoras.
Mercado interno mantiene crecimiento
El contraste aparece en las ventas nacionales.
Entre enero y septiembre se comercializaron un millón 143 mil 988 vehículos ligeros, cifra que representa un crecimiento anual de 5.03%.
En cambio, la producción acumulada alcanzó 2 millones 946 mil 943 unidades, con una disminución de 2.42%, mientras las exportaciones retrocedieron 1.5%.
Estados Unidos continúa siendo el principal destino de los vehículos mexicanos, con aproximadamente 76.4% de las exportaciones acumuladas.
La divergencia entre ventas internas y producción exportadora merece especial atención porque revela que el dinamismo del consumidor mexicano no necesariamente compensa la desaceleración de los pedidos internacionales.
Aguascalientes ante el nuevo escenario
Para Aguascalientes, cuya economía mantiene una vinculación significativa con la industria automotriz, las cifras nacionales constituyen una señal de seguimiento.
Sin embargo, la contracción nacional no permite afirmar que las plantas instaladas en Aguascalientes hayan reducido su producción en la misma proporción. Esa conclusión requiere información desagregada por empresa y establecimiento.
El comportamiento de los próximos meses permitirá determinar si septiembre fue un ajuste temporal o el comienzo de una etapa más prolongada de debilidad manufacturera.
La revisión comercial norteamericana y la evolución de las exportaciones serán determinantes para las decisiones de inversión, contratación y proveeduría.
