Ciudad de México.— En un contexto global marcado por la relocalización de cadenas productivas, México enfrenta una oportunidad estratégica sin precedentes para redefinir su modelo económico. Así lo advirtió el diputado Pedro Haces Barba, quien llamó a transformar la inversión en valor agregado y productividad, más allá del simple crecimiento cuantitativo.
Durante un foro especializado en inversión en América Latina, el legislador subrayó que el país debe evolucionar hacia una economía que genere mayor rendimiento por cada peso invertido y por cada talento disponible. “La pregunta ya no es cuánto trabajamos, sino qué tanto valor generamos”, enfatizó.
Nearshoring: oportunidad y desafío
El planteamiento ocurre en medio del auge del nearshoring, fenómeno que ha colocado a México como destino atractivo para empresas que buscan reubicar operaciones cerca de Estados Unidos. En este escenario, Haces Barba consideró que el país cuenta con condiciones favorables, pero advirtió que el reto principal es traducir esa llegada de capital en desarrollo sostenible.
El legislador insistió en que la certeza jurídica es un factor clave: “la certeza genera inversión, y la inversión genera desarrollo”, una fórmula que, dijo, debe consolidarse mediante políticas públicas claras y estabilidad institucional.
Más productividad, no solo crecimiento
El mensaje central rompe con una visión tradicional basada únicamente en indicadores de crecimiento económico. De acuerdo con el diputado, el verdadero desafío radica en elevar la productividad nacional, un tema recurrente en su agenda pública, particularmente en relación con el empleo formal, la capacitación y la competitividad industrial.
En este sentido, defendió que las reformas laborales recientes no deben interpretarse como un obstáculo para la inversión, sino como mecanismos que fortalecen la transparencia y la confianza entre empresarios y trabajadores.
Analistas coinciden en que México atraviesa un momento clave dentro de la reconfiguración económica global. La combinación de su ubicación geográfica, tratados comerciales y capacidad manufacturera lo posiciona como un actor relevante en las cadenas de suministro.
Sin embargo, la historia económica del país muestra que los periodos de crecimiento no siempre se han traducido en bienestar generalizado, lo que refuerza la necesidad de un enfoque centrado en valor y productividad.
