Ciudad de México, 22 de septiembre de 2026.- México analiza incrementar las compras de productos procedentes de Estados Unidos y reducir determinadas importaciones provenientes de otros países como parte de la negociación económica vinculada con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
La presidenta Claudia Sheinbaum declaró el lunes que Estados Unidos ha planteado reducir su déficit comercial y que México contempla modificaciones en sus patrones de importación dentro de las conversaciones comerciales.
El planteamiento ocurre en un momento especialmente sensible para la economía mexicana por la revisión del T-MEC y por el elevado grado de integración productiva entre México y Estados Unidos.
Todavía será necesario conocer qué mercancías o sectores podrían ser incluidos en eventuales ajustes. Por ello, el anuncio no equivale hasta ahora a una modificación general de aranceles ni permite establecer qué países o industrias resultarían afectados.
Para estados exportadores como Aguascalientes, la discusión tiene especial relevancia. La economía estatal se encuentra estrechamente integrada a las cadenas norteamericanas de manufactura y el propio IMCO identifica esa integración, junto con inversión y exportaciones, como una de sus principales fortalezas competitivas.
La revisión comercial deberá seguirse también desde la perspectiva de la industria automotriz y manufacturera del Bajío, donde cualquier modificación en reglas de origen, aranceles, proveedores o cadenas de suministro puede tener efectos regionales.
