La jueza oral penal Blanca Diva Ponce Caro presentó su renuncia al Poder Judicial de Sonora y anunció también su salida de Morena, luego de la polémica generada por su participación dentro de la estructura territorial del partido mientras aún ejercía funciones jurisdiccionales.

El caso provocó un amplio debate sobre la independencia judicial y los límites que deben existir entre la impartición de justicia y la actividad político-partidista, especialmente en medio del nuevo modelo de elección de jueces impulsado a nivel nacional.
La controversia surgió después de que se difundiera que Ponce Caro, además de desempeñarse como jueza penal, había sido nombrada secretaria de la sección 899 de Morena en el municipio de Cajeme. Diversos sectores señalaron que esa doble función podía representar un conflicto con los principios de imparcialidad y autonomía que deben regir al Poder Judicial.
Tras las críticas, Morena Sonora informó que la funcionaria fue separada de la estructura partidista y que se iniciaría el procedimiento correspondiente para retirarla del padrón de militantes. El partido sostuvo que la decisión buscaba evitar cuestionamientos sobre la neutralidad institucional.
Horas después, la propia jueza formalizó su dimisión mediante un documento dirigido al Poder Judicial estatal, donde argumentó que su decisión tenía como finalidad preservar la confianza pública y evitar afectar la credibilidad de las instituciones judiciales.
Autoridades judiciales de Sonora recordaron que jueces y magistrados tienen restricciones legales respecto a su participación en actividades partidistas o electorales, precisamente para garantizar independencia en la toma de decisiones.
El caso ha reactivado la discusión nacional sobre los posibles riesgos de politización dentro del sistema judicial mexicano. Analistas y especialistas consideran que situaciones como esta evidencian la necesidad de establecer mecanismos claros que impidan vínculos directos entre actores judiciales y organizaciones políticas.
La vacante que dejó Ponce Caro dentro de la estructura territorial de Morena será ocupada por otra integrante seleccionada durante el proceso interno del partido.
