Pekín, China, 7 de julio de 2026.- Un tribunal de la provincia china de Jiangsu condenó a muerte al exfuncionario Yang Youlin, tras declararlo culpable de aceptar sobornos por más de 2,210 millones de yuanes (unos 324-325 millones de dólares), en uno de los mayores casos de corrupción registrados en China en los últimos años.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Popular Intermedio de Changzhou, que también lo encontró culpable de malversación de fondos públicos, ofrecimiento de sobornos, abuso de poder, apropiación indebida de recursos públicos y lavado de dinero. Además de la pena capital, el tribunal ordenó la confiscación de todos sus bienes y la privación de sus derechos políticos de por vida. De acuerdo con la legislación china, la ejecución deberá ser revisada y aprobada por el máximo tribunal del país antes de hacerse efectiva.
Según la resolución judicial, Yang aprovechó los distintos cargos que ocupó en Nankín entre 1993 y 2023 para favorecer a empresas y particulares en la adjudicación de contratos de ingeniería, operaciones comerciales, transferencias de terrenos y financiamiento, a cambio de pagos ilícitos y bienes de alto valor.
Las autoridades también acreditaron que el exfuncionario participó en el desvío de recursos públicos, otorgó sobornos a otros servidores públicos para obtener ventajas indebidas y realizó operaciones destinadas a ocultar el origen ilícito de parte del dinero obtenido mediante corrupción.
El caso forma parte de la amplia campaña anticorrupción impulsada por el presidente Xi Jinping, quien desde su llegada al poder ha promovido investigaciones y procesos judiciales contra miles de funcionarios civiles, militares y directivos de empresas estatales. El gobierno chino sostiene que la estrategia busca fortalecer la disciplina del Partido Comunista y combatir la corrupción sistémica. No obstante, diversos analistas y organizaciones internacionales consideran que algunas de estas investigaciones también han servido para desplazar a adversarios políticos dentro del aparato estatal.
Yang Youlin, de 69 años, compareció en audiencias públicas celebradas en marzo y abril de este año, donde expresó arrepentimiento por sus actos. Sin embargo, el tribunal determinó que la magnitud de los sobornos, la gravedad de los delitos y el daño ocasionado al Estado justificaban la imposición de la pena máxima.
El caso se suma a otros procesos emblemáticos dentro de la ofensiva anticorrupción china. Entre ellos destacan la ejecución en 2021 del exdirectivo financiero Lai Xiaomin y la de Li Jianping en 2024, ambos condenados por delitos de corrupción y malversación de recursos públicos.
