Ciudad de México, 15 de septiembre de 2026.- El modelo de negocios del futbol profesional mexicano quedó bajo escrutinio de la autoridad de competencia. La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) abrió formalmente una investigación de oficio para determinar si existen prácticas monopólicas relativas en la afiliación, organización y acceso a las competiciones profesionales del país.
La investigación quedó registrada en el expediente IO-001-2026 y comprende el mercado de “afiliación, organización y acceso a competiciones de futbol profesional federado en México, así como servicios similares o relacionados”.
La apertura del procedimiento no significa que la autoridad haya determinado la existencia de una conducta ilegal ni que exista, hasta el momento, responsabilidad acreditada de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), la Liga MX, algún club, propietario o empresa vinculada con la industria.
La CNA determinó, sin embargo, que existen indicios suficientes para iniciar formalmente una investigación sobre posibles abusos de poder de mercado que pudieran limitar la competencia.
Ascenso, descenso y acceso a la Liga MX, en el centro del debate
La investigación vuelve a colocar bajo discusión la estructura competitiva del futbol mexicano y, particularmente, las condiciones mediante las cuales los clubes pueden acceder a las principales categorías profesionales.
Uno de los temas que ha generado mayor controversia durante los últimos años es la suspensión del sistema tradicional de ascenso y descenso entre la máxima categoría y la división inferior.
En agosto pasado, Jorge Álvarez Máynez presentó ante la Comisión Nacional Antimonopolio una solicitud para investigar la eliminación del ascenso y descenso, así como posibles barreras a la competencia y restricciones para acceder al máximo circuito.
Sin embargo, hasta ahora la autoridad no ha establecido públicamente que la eliminación del ascenso y descenso sea, por sí misma, la práctica monopólica investigada. Tampoco ha identificado formalmente a empresas, clubes o directivos como responsables.
La investigación tiene un alcance más amplio: determinar si existen mecanismos mediante los cuales agentes con poder de mercado puedan impedir el acceso de otros participantes, desplazarlos de manera indebida o generar ventajas exclusivas dentro de la industria.
Un negocio de más de 52 mil millones de pesos
La intervención de la autoridad adquiere especial relevancia por las dimensiones económicas del futbol mexicano.
De acuerdo con cifras difundidas por la propia CNA, la industria generó más de 52 mil millones de pesos durante 2024 y alrededor de 150 mil empleos anuales.
Además, aproximadamente 250 mil aficionados acuden cada fin de semana a los estadios, lo que convierte al futbol profesional no solamente en un espectáculo deportivo, sino en una industria que involucra derechos de transmisión, publicidad, patrocinios, venta de jugadores, boletaje, infraestructura, plataformas digitales y comercialización de productos.
Precisamente esa dimensión económica obliga a analizar el futbol desde una perspectiva distinta: los reglamentos deportivos y las decisiones de las organizaciones que administran las competiciones también pueden producir efectos sobre la libre concurrencia y la competencia económica.
El antecedente del “pacto de caballeros”
No es la primera ocasión en que las autoridades mexicanas de competencia intervienen en el futbol profesional.
En 2021, la entonces Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) sancionó a 17 clubes de la Liga MX, a la Federación Mexicana de Futbol y a diversas personas físicas, después de acreditar prácticas que afectaron el mercado laboral de los futbolistas.
Entre ellas se encontraba el denominado “pacto de caballeros”, mecanismo mediante el cual se restringía la movilidad de jugadores entre clubes, además de acuerdos para imponer topes salariales a las futbolistas de la Liga MX Femenil.
Las multas impuestas entonces alcanzaron aproximadamente 177.6 millones de pesos.
Ese precedente resulta relevante porque demostró que las reglas internas del futbol no quedan automáticamente fuera de la legislación mexicana en materia de competencia cuando generan efectos económicos sobre jugadores, clubes u otros participantes del mercado.
Multas de hasta 10% de los ingresos
La actual investigación puede extenderse inicialmente entre 30 y 120 días hábiles y admite hasta tres ampliaciones, de acuerdo con el procedimiento previsto por la legislación de competencia.
Durante esta etapa, la Autoridad Investigadora podrá recopilar documentos, requerir información y obtener elementos para determinar si existen o no conductas contrarias a la competencia.
Si encuentra elementos suficientes, podrá emitir un dictamen de probable responsabilidad y abrir una etapa posterior en la que los agentes económicos involucrados tendrán derecho a presentar argumentos y pruebas.
En caso de que finalmente se acredite alguna práctica monopólica, las sanciones pueden alcanzar hasta 10% de los ingresos anuales del agente económico responsable, además de ordenarse la corrección o eliminación de las conductas anticompetitivas.
La estructura del futbol mexicano entra a revisión
El expediente abre un frente que podría tener consecuencias más profundas que una eventual sanción económica.
El debate sobre la competencia en el futbol mexicano involucra cuestiones estructurales como las barreras para ingresar a determinadas categorías, la concentración empresarial, la propiedad de los clubes, los derechos de transmisión y las reglas establecidas para participar dentro del sistema profesional.
No obstante, varios de estos asuntos forman parte por ahora del debate público y no deben darse por incluidos formalmente en la investigación hasta que la CNA precise las conductas específicas que analiza.
La diferencia es fundamental: la autoridad no está investigando si determinadas decisiones son buenas o malas desde el punto de vista deportivo, sino si existen agentes con poder suficiente para utilizar reglas, acuerdos o mecanismos que restrinjan injustificadamente la competencia económica.
Por ello, el expediente IO-001-2026 podría convertirse en una de las investigaciones regulatorias más relevantes para el futbol mexicano de los últimos años.
El resultado determinará si el modelo bajo el cual se organiza actualmente el balompié profesional mexicano funciona dentro de las reglas de libre competencia o si algunas de sus prácticas tendrán que modificarse.
Por ahora no existen culpables ni sanciones. Lo que sí existe es una investigación formal y una pregunta que trasciende la cancha: ¿las reglas que gobiernan al futbol mexicano garantizan una competencia abierta o protegen un mercado al que sólo unos cuantos pueden acceder?
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