Ciudad de México, 5 de noviembre de 2026.- México ocupa el lugar 17 entre 45 países en el Índice Global de Promiscuidad Sexual 2026, elaborado por la plataforma internacional NapLab, que estima un promedio de nueve parejas sexuales por persona a lo largo de su vida y una edad de inicio sexual de 18.7 años.
El estudio coloca a México entre los países con mayores puntuaciones en una clasificación que considera el número de parejas sexuales, la edad de inicio de la vida sexual, indicadores de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y factores sociales relacionados con la sexualidad.
Sin embargo, las estadísticas nacionales revelan una problemática que va más allá del número de parejas: el bajo uso del preservativo, el incremento de casos de sífilis y la limitada detección del VIH.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2022, solo el 41% de los adultos utilizó condón en su última relación sexual, mientras que entre adolescentes la proporción alcanzó el 74%. Resultados acumulados de la Ensanut 2020-2024 sitúan el uso del preservativo en 42.3% entre adultos de 20 a 49 años.
A esta situación se suma el incremento de la sífilis adquirida. Según cifras de vigilancia epidemiológica difundidas en reportes nacionales, los casos reportados aumentaron 17.6% entre 2024 y 2025, al pasar de aproximadamente 18 mil 384 a 21 mil 617 diagnósticos.
La detección del VIH también presenta rezagos. La Ensanut Continua 2023 documentó que apenas el 19% de las personas de 20 a 49 años se había realizado alguna vez una prueba de VIH, lo que refleja una baja utilización de este mecanismo de diagnóstico.
La Organización Mundial de la Salud advierte que diversas enfermedades de transmisión sexual pueden desarrollarse sin síntomas, por lo que una persona puede transmitir una infección sin conocer su condición.
Aunque el ranking internacional coloca a México en una posición destacada, sus resultados no permiten determinar niveles de infidelidad ni establecer que un mayor número de parejas sexuales provoque necesariamente un incremento de las ETS.
El riesgo depende de factores como las prácticas sexuales, el uso de preservativos, la simultaneidad de parejas y el acceso oportuno a pruebas y tratamientos médicos.
El panorama evidencia un desafío de salud pública para México: fortalecer la educación sexual, promover el uso del condón y ampliar la detección de ETS, tanto entre personas solteras como en matrimonios y relaciones estables.
Fuentes: NapLab, Índice Global de Promiscuidad Sexual 2026; Secretaría de Salud, Ensanut 2022; Instituto Nacional de Salud Pública, Ensanut Continua 2023 y resultados acumulados 2020-2024; reportes de vigilancia epidemiológica sobre sífilis.
