A 123 años de su fundación, el Centenario Hospital Miguel Hidalgo (CHMH) se consolida como el hospital insignia de Aguascalientes: un nosocomio que combina historia, alta especialidad y tecnología de punta, y que, si se gestiona con visión estratégica, puede ser la piedra angular de un modelo estatal de turismo médico.
El 15 de septiembre de 2026 el Centenario Hospital Miguel Hidalgo celebra 44,926 días y noches de servicio ininterrumpido, una cifra que resume más que un aniversario: resume la trayectoria de una institución que ha pasado de ser un hospital civil básico inaugurado en 1903 a convertirse en referente nacional de alta especialidad.
Su historia lo avala: desde su fundación como Hospital Civil, pasando por su etapa como hospital-escuela en los años 70, hasta su traslado en 2017 al Complejo Ferrocarrilero Tres Centurias, donde opera con infraestructura moderna. El edificio histórico de la calle Galeana, que durante más de un siglo atendió a pacientes de Aguascalientes y de la región, será demolido para dar paso a un Centro de Atención de Gobierno, cerrando así una etapa y abriendo otra.
Excelencia clínica: trasplantes, stroke y oncología
El CHMH no es solo un hospital grande; es un hospital que hace lo difícil y lo hace bien:
Trasplantes. El programa de trasplante renal es referente nacional; el hospital acumula más de 2 mil trasplantes exitosos y, en febrero de 2026, se reportaba como primer lugar nacional en donación de órganos y tejidos. A esto se suman trasplantes de hígado y médula ósea, incorporados recientemente como parte de la expansión de servicios de tercer nivel.
Atención cerebrovascular. Distinguido con el Reconocimiento Oro por la Iniciativa Angels, el CHMH forma parte de la red oficial de stroke y ha mantenido estatus Oro/Diamante en distintos trimestres, además de ser el primer hospital en Aguascalientes en implementar el modelo Stroke Ready Hospital.
Oncología. Cuenta con una Unidad de Radioterapia equipada con acelerador lineal de alta gama, señalada como una de las más modernas del país para atención de cáncer.
Cirugía de alta complejidad. Neurocirugía, ortopedia, columna, intervenciones a corazón abierto y cirugía de mínima invasión (laparoscopia, artroscopia, broncoscopia, endoscopia, hemodinamia, neuronavegación y radiología intervencionista).
Esta oferta de servicios coloca al Hidalgo en un grupo reducido de hospitales públicos capaces de resolver casos complejos que, de otro modo, derivarían a pacientes fuera del estado.
Un hospital regional, no solo estatal
El área de influencia de este hospital al menos 14 estados, con Zacatecas y Jalisco como principales estados de procedencia de pacientes foráneos. Esta demanda regional es un activo: demuestra que el hospital ya es, de facto, un polo de atracción médica. Sin embargo, la coyuntura financiera ha puesto límites: tras recortes federales al presupuesto 2025, el ISSEA se vio obligado a suspender la atención a pacientes foráneos y a derechohabientes del IMSS e ISSSTE en el Hidalgo. Aquí está el nudo: un hospital con capacidad de atraer pacientes de otros estados, pero con restricciones presupuestales que frenan ese potencial.
La paradoja
La operación del Hidalgo está en tensión permanente, aquí algunos datos:
Aunque podría habilitar hasta 400 camas con todos los recursos, el nosocomio ha operado con limitaciones y saturación en momentos de alta demanda.
El sindicato ha señalado que la plantilla fue diseñada para un hospital de menos de 100 camas, lo que genera presión operativa frente a la demanda real.
En 2025–2026, el sector salud en el estado enfrenta recortes federales acumulados de 800 millones de pesos en dos años (500 millones en 2025 y 300 millones proyectados para 2026).
En un frente distinto, el gobierno estatal anuncia que, a partir de 2026, se eliminarán cuotas de recuperación en el sector público, destinando 600 millones de pesos para consolidar la gratuidad, incluyendo la supresión de las cuotas del Hospital Hidalgo (calculadas en 180 millones de pesos).
El CHMH sería el mayor consumidor de recursos del sector, con un gasto operativo cercano a 10 millones de pesos diarios.
Eliminar cuotas no es lo mismo que resolver saturación. Lo primero decide quién paga; lo segundo, cuántas camas hay disponibles y cuánto personal las atiende. Son dos frentes que el estado ha resuelto a ritmos distintos: uno con un anuncio, el otro sigue pendiente. La gratuidad no añade una cama ni contrata una enfermera, despeja la entrada, no la capacidad.
Turismo médico: una oportunidad estratégica
El Hidalgo ya tiene lo que muchos destinos de turismo médico envidiarían: Programas de alta especialidad consolidados, reconocimientos internacionales y demanda regional comprobada (pacientes de 14 estados).
Lo que falta es un modelo estatal que articule:
Paquetes de atención para pacientes foráneos (trasplantes, oncología, rehabilitación).
Alianzas con el sector turístico (hospedaje, transporte, alimentación) para pacientes y acompañantes.
Ventanilla única para gestión de citas, traslados y seguimiento post-hospitalario.
Comunicación clara sobre costos, tiempos de espera y resultados, para generar confianza.
El aniversario 123 es el momento ideal para anunciar esta visión: no como un gesto festivo, sino como un compromiso con un modelo que aproveche la excelencia clínica del Hidalgo para generar desarrollo económico y bienestar regional.
El Hidalgo no necesita que lo pinten como un hospital perfecto; necesita que lo traten como lo que es: un hospital insignia, con logros reales y desafíos reales. Su aniversario 123 no es solo una fecha para celebrar; es una oportunidad para preguntar: ¿qué hace Aguascalientes con un hospital que puede atraer pacientes de 14 estados, pero que opera bajo recortes y saturación?
La respuesta puede ser un modelo de turismo médico que ponga al CHMH en el centro de una estrategia estatal de salud y desarrollo. O puede ser seguir operando al límite, sin aprovechar el activo más valioso que tiene el estado en materia de salud.
