Brooklyn, Nueva York, 20 de julio de 2026.- Ismael “El Mayo” Zambada García, considerado durante décadas uno de los principales líderes y cofundador del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado este lunes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por una corte federal de Brooklyn, Nueva York. Además, el juez ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares, cantidad que las autoridades estadounidenses consideran producto de las ganancias obtenidas por el tráfico internacional de drogas.
La sentencia fue dictada por el juez federal Brian M. Cogan, el mismo que presidió el juicio y condenó a Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2019. La resolución se emitió luego de que Zambada se declarara culpable en agosto de 2025 de cargos relacionados con delincuencia organizada, conspiración para el narcotráfico y dirección de una empresa criminal continuada (Continuing Criminal Enterprise), evitando así un juicio que podría haber derivado incluso en una solicitud de pena de muerte por parte de la Fiscalía.
Durante la audiencia, el narcotraficante mexicano, de 76 años, leyó una carta en la que aceptó su responsabilidad por los delitos cometidos, pidió perdón a las víctimas y expresó su deseo de que termine la violencia en México. “Acepto mi castigo, no estoy aquí para pedir compasión”, manifestó ante el tribunal.
La Fiscalía estadounidense sostuvo que Zambada encabezó durante casi cuatro décadas una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo, responsable del envío de toneladas de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos, además de ordenar actos de violencia para mantener el control de sus operaciones ilícitas.
Tras conocerse el fallo, autoridades del Departamento de Justicia afirmaron que la condena representa “el fin del reinado” de uno de los narcotraficantes más influyentes de la historia reciente, aunque advirtieron que la ofensiva contra el Cártel de Sinaloa continuará con el procesamiento de otros líderes de la organización.
La captura de Zambada en julio de 2024 continúa rodeada de controversia. El propio capo ha sostenido que fue engañado y trasladado por la fuerza a territorio estadounidense, mientras que investigaciones judiciales apuntan a la participación de Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, quien posteriormente aceptó haber participado en la operación y también enfrenta procesos penales en Estados Unidos.
Con esta sentencia, Estados Unidos da por concluido uno de los procesos judiciales más relevantes contra el narcotráfico internacional en los últimos años, equiparando el castigo impuesto a “El Mayo” con el recibido por Joaquín Guzmán Loera y reforzando la estrategia estadounidense de perseguir a los máximos líderes de las organizaciones criminales transnacionales.
