Los ataques cardíacos están en aumento entre adultos jóvenes, y las mujeres enfrentan peores pronósticos
En los últimos años, los infartos de miocardio —conocidos comúnmente como ataques cardíacos— han dejado de ser una afección exclusiva de personas mayores. Un alarmante incremento en su incidencia entre adultos menores de 50 años se observa a nivel global, considerado por expertos como una emergencia de salud pública. Aunque las tasas han disminuido en adultos mayores, los datos indican que los jóvenes (de 20 a 50 años) están desarrollando más problemas cardiovasculares, impulsados principalmente por hábitos de vida poco saludables.
Según datos del National Center for Health Statistics de Estados Unidos, el porcentaje de adultos de 18 a 44 años que reportaron haber sufrido un infarto aumentó de 0.3% en 2019 a 0.5% en 2023, un incremento del 66% en solo cuatro años, mientras que en grupos etarios mayores las cifras disminuyeron. Un estudio de más de 2.000 pacientes jóvenes hospitalizados por infarto entre 2000 y 2016 reveló que uno de cada cinco tenía 40 años o menos, con un aumento anual del 2% en esta proporción durante la última década.
Investigaciones recientes confirman esta tendencia preocupante. Un estudio publicado en febrero de 2026 en el Journal of the American Heart Association analizó casi un millón de hospitalizaciones por primer infarto grave (incluyendo STEMI y NSTEMI) entre 2011 y 2022 en adultos de 18 a 54 años, y encontró un aumento del 1.2% en la mortalidad hospitalaria general, con un incremento del 57% en muertes por STEMI (de 2.1% a 3.3%). Las mujeres presentaron tasas de mortalidad más altas (3.1% vs. 2.6% en hombres para STEMI), y factores no tradicionales como bajo ingreso, enfermedad renal o uso de drogas no tabáquicas se asociaron fuertemente con peores resultados.
Las mujeres jóvenes son particularmente vulnerables: un análisis de 2018 mostró que la proporción de hospitalizaciones por infarto en personas de 35 a 54 años aumentó del 27% (1995-1999) al 32% (2010-2014), con el mayor incremento en mujeres (del 21% al 31%). Las jóvenes, especialmente las de raza negra, suelen tener comorbilidades como hipertensión, diabetes, enfermedad renal crónica y antecedentes de ACV, y enfrentan subdiagnóstico y menor prescripción de medicamentos preventivos. Como resultado, tienen mayor riesgo de morir por infarto y desarrollar insuficiencia cardíaca en los cinco años posteriores.
Los principales factores de riesgo son modificables y se acumulan desde la infancia: hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto y obesidad, agravados por mala alimentación, sedentarismo, tabaquismo, consumo de alcohol, cocaína o marihuana. La pandemia de COVID-19 agravó la situación: un estudio de 2022 indicó un aumento del 14% en muertes por infarto en el primer año, con mayor impacto en adultos de 25 a 44 años; infecciones por COVID pueden elevar el riesgo hasta tres años después en no vacunados, al promover inflamación y coágulos. Las vacunas, en cambio, reducen este riesgo.
Expertos enfatizan que la mayoría de estos eventos son prevenibles. Ron Blankstein, cardiólogo preventivo de Brigham and Women’s Hospital y profesor en Harvard, afirma: “Los individuos jóvenes no son inmunes al paro cardíaco o al infarto, aunque muchos piensan que es una enfermedad de personas mayores… la enfermedad cardiovascular, en su mayoría, puede prevenirse si se toman las medidas correctas”.
La American Heart Association recomienda las “Life’s Essential 8”: dieta saludable, actividad física regular, no fumar, sueño suficiente, control de peso, colesterol, glucosa y presión arterial. Un estudio de 2024 mostró que adultos jóvenes (21-27 años) que siguen estas guías tienen arterias carótidas más sanas y menor riesgo cardiovascular.
La concienciación es clave: muchos jóvenes subestiman su riesgo, y el sistema de salud a menudo no los evalúa adecuadamente. La prevención temprana puede extender la esperanza de vida saludable.
Referencias:
• Camero, Katie. “Why heart attacks are rising in young adults—and what to watch out for”. National Geographic, última actualización 23 de abril de 2025. Disponible en: https://www.nationalgeographic.com/premium/article/heart-attacks-rising-young-adults-risk-factors
• Satish, Mohan et al. Estudio en Journal of the American Heart Association, febrero 2026 (análisis 2011-2022 sobre mortalidad por primer infarto grave en <55 años).
• American Heart Association. Pronósticos sobre carga de enfermedad cardiovascular en mujeres hasta 2050, febrero 2026.
• Estudios citados en National Geographic (2019 American Journal of Medicine; 2022 Journal of Medical Virology; 2023 JAMA Network; 2024 JAMA Cardiology y AHA).
