París, Francia. En un intento por evitar el colapso de los servicios de emergencia durante la intensa ola de calor que afecta a Francia, las autoridades de París decretaron la prohibición temporal del consumo de alcohol en la vía pública y cancelaron varios eventos masivos, entre ellos la Marcha del Orgullo y el festival Solidays.
El prefecto de Policía de París, Patrice Faure, explicó que la medida responde al incremento sostenido de pacientes en hospitales y al fuerte aumento en las intervenciones de ambulancias y bomberos. De acuerdo con las autoridades, los servicios de emergencia atienden alrededor de 2 mil 500 llamadas diarias, aproximadamente el doble de lo habitual, mientras que los hospitales se encuentran cerca de su capacidad máxima.
El decreto establece que el consumo de bebidas alcohólicas en la calle queda prohibido desde el mediodía del viernes hasta las 7:00 horas del sábado, y nuevamente desde el mediodía del sábado hasta las 7:00 horas del domingo. Además, la venta de alcohol para llevar estará restringida a partir de las 18:00 horas. La medida no aplica para restaurantes, bares y cafeterías con terrazas autorizadas.
Cancelan eventos para reducir riesgos
La Marcha del Orgullo de París, que cada año reúne a cientos de miles de personas, fue pospuesta para septiembre tras la recomendación de la Prefectura de Policía. El festival musical Solidays también fue suspendido con el objetivo de disminuir la presión sobre el sistema sanitario y evitar emergencias relacionadas con las altas temperaturas.
La ministra francesa de Salud informó que en las últimas 24 horas se registró un aumento de hasta cuatro veces en los casos de paro cardíaco asociados al calor, incluso entre personas jóvenes, mientras continúan incrementándose los ingresos por golpes de calor y deshidratación.
Francia enfrenta una ola de calor histórica
La capital francesa alcanzó temperaturas cercanas a los 41 grados Celsius, mientras más de 44 millones de personas permanecen bajo alerta roja por calor extremo. Las autoridades también reportan decenas de fallecimientos relacionados con la ola de calor, incluidos ahogamientos y casos de menores encontrados dentro de vehículos expuestos al sol.
La prohibición del alcohol busca reducir incidentes en espacios públicos, especialmente en las inmediaciones del río Sena y de los canales de la ciudad, donde el consumo de bebidas alcohólicas combinado con las altas temperaturas incrementa el riesgo de deshidratación, accidentes y emergencias médicas.
Especialistas advierten que este episodio vuelve a poner de manifiesto el impacto creciente de los fenómenos climáticos extremos sobre la infraestructura sanitaria europea y la necesidad de adaptar las ciudades ante olas de calor cada vez más intensas y frecuentes
