Un estudio del Instituto Reuters de la Universidad de Oxford revela que la confianza en las noticias cayó a 36%, mientras la inteligencia artificial y los creadores digitales ganan terreno entre las nuevas generaciones.
Ciudad de México, 26 de octubre de 2026.- La manera en que los brasileños consumen información atraviesa una transformación profunda. Las redes sociales han desplazado a la televisión como principal fuente de noticias, mientras disminuyen la confianza en los medios, el interés por la actualidad y la participación de los ciudadanos en las conversaciones informativas.
Así lo revela el análisis New platforms and shrinking trust: How Brazilians get their news, publicado el 21 de octubre por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo de la Universidad de Oxford, con información del Digital News Report 2026 y datos recopilados durante más de una década.
El documento, elaborado por Eduardo Suárez, identifica cambios estructurales en el ecosistema informativo brasileño, particularmente en el uso de plataformas digitales, la influencia de los creadores de contenido y la creciente incorporación de herramientas de inteligencia artificial para consultar noticias.
La confianza en las noticias cae a 36%
Uno de los hallazgos más relevantes es el deterioro de la credibilidad informativa. Durante la última década, la confianza general en las noticias disminuyó 23 puntos porcentuales hasta ubicarse en apenas 36% en 2026.
La investigación también señala diferencias políticas. Las personas identificadas con la derecha presentan niveles de confianza nueve puntos porcentuales inferiores a los de quienes se identifican con la izquierda.
Sin embargo, existe una distinción importante: las marcas periodísticas profesionales evaluadas conservan niveles de confianza de entre 47% y 62%, superiores al indicador general. Esto sugiere que, pese al deterioro de la credibilidad del entorno informativo, una parte de la población continúa reconociendo el valor del periodismo profesional.
Instagram, WhatsApp y YouTube dominan el consumo informativo
El estudio documenta un cambio significativo en las plataformas utilizadas para acceder a noticias.
Mientras Facebook y WhatsApp encabezaban las preferencias durante las elecciones presidenciales de 2018, actualmente Instagram y WhatsApp ocupan las primeras posiciones, seguidas de cerca por YouTube.
Facebook registra una caída de 41 puntos porcentuales respecto de su máximo de 2014. Entre los brasileños de 18 a 24 años, solamente 11% utiliza esta plataforma para informarse.
Por su parte, X, anteriormente Twitter, ha reducido a la mitad su utilización informativa durante los últimos ocho años, mientras TikTok consolida su presencia entre los usuarios más jóvenes.
Estos cambios reflejan una transformación en la distribución de las noticias: los contenidos audiovisuales, las recomendaciones algorítmicas y las conversaciones en plataformas digitales adquieren una importancia creciente frente a los canales tradicionales.
La inteligencia artificial comienza a modificar los hábitos informativos
La incorporación de herramientas de inteligencia artificial representa otra tendencia relevante.
De acuerdo con el Instituto Reuters, 19% de los brasileños menores de 25 años utiliza chatbots de inteligencia artificial para consultar noticias, lo que convierte a estas herramientas en una de las pocas fuentes informativas cuya utilización está creciendo.
Este fenómeno plantea nuevos desafíos para los medios de comunicación, que ya no solamente compiten con redes sociales y plataformas audiovisuales, sino también con sistemas capaces de sintetizar información y responder directamente las preguntas de los usuarios.
La transformación obliga a reconsiderar las estrategias de distribución, la visibilidad de las fuentes originales y los mecanismos para preservar la credibilidad del periodismo en entornos mediados por algoritmos.
Los jóvenes pierden interés en las noticias
Otro resultado significativo es la disminución del interés ciudadano por la actualidad.
En 2013, el 87% de los brasileños manifestaba estar muy o extremadamente interesado en las noticias. Para 2026, esa proporción se redujo aproximadamente a la mitad.
La caída resulta particularmente pronunciada entre los jóvenes de 18 a 24 años: solamente 32% declara actualmente un alto interés por la información, frente al 79% registrado en ese mismo grupo de edad en 2013.
La investigación relaciona parte de este deterioro con el ambiente de polarización política y los acontecimientos registrados durante la presidencia de Jair Bolsonaro y la pandemia de COVID-19.
También disminuyó la participación en conversaciones informativas. Durante la última década, la proporción de personas que comparte noticias cayó 20 puntos porcentuales, la que comenta contenidos disminuyó 29 puntos y la que conversa sobre noticias retrocedió 23 puntos.
Creadores digitales ganan influencia política e informativa
El estudio ubica a Brasil entre los países con mayor consumo de información producida por creadores digitales.
Una tercera parte de los encuestados aseguró haber consultado noticias difundidas por estos perfiles durante la semana anterior al levantamiento de datos. Sin embargo, solamente 17% considera que estos creadores satisfacen todas o la mayoría de sus necesidades informativas.
Esto indica que, por ahora, los creadores digitales funcionan principalmente como complemento de otras fuentes, aunque su influencia resulta especialmente significativa entre las personas políticamente involucradas.
La investigación identifica figuras vinculadas con distintas corrientes ideológicas, lo que evidencia que la disputa por las audiencias también se desarrolla fuera de los medios periodísticos tradicionales.
Polarización y desinformación: desafíos para la democracia
El informe señala que solamente 37% de los brasileños prefiere informarse mediante fuentes que no manifiesten una posición particular, una proporción inferior a la registrada en numerosos países europeos.
Asimismo, la preocupación por la desinformación en internet disminuyó 21 puntos porcentuales desde su máximo previo a la pandemia.
Este descenso no demuestra que la circulación de información falsa se haya reducido, sino que ha cambiado la percepción ciudadana sobre el problema.
Los resultados muestran que tanto los encuestados de izquierda como los de derecha identifican a políticos nacionales e influenciadores entre los principales actores que pueden representar riesgos de desinformación, aunque existen diferencias respecto de la responsabilidad atribuida a periodistas, activistas y ciudadanos.
Una advertencia para los medios de América Latina
Aunque los resultados corresponden específicamente a Brasil y no pueden extrapolarse automáticamente a México, ofrecen elementos relevantes para comprender los desafíos que enfrenta el periodismo latinoamericano.
La fragmentación de las audiencias, la pérdida de confianza, el debilitamiento del interés informativo y la creciente intermediación de plataformas tecnológicas están modificando las condiciones bajo las cuales los ciudadanos acceden a la información pública.
Para los medios digitales, el reto ya no consiste exclusivamente en incrementar visitas o seguidores, sino en construir relaciones sostenibles de confianza, ofrecer contenidos diferenciados y demostrar el valor de la información verificada frente a la abundancia de publicaciones disponibles en internet.
En el ámbito político, estos cambios también plantean interrogantes sobre la formación de la opinión pública, la exposición de los ciudadanos a perspectivas diversas y la capacidad del periodismo para contribuir a una deliberación democrática informada.
La experiencia brasileña muestra que una sociedad puede disponer de múltiples canales de información y, al mismo tiempo, registrar menores niveles de confianza e interés por las noticias.
El desafío del periodismo no es únicamente llegar a más personas, sino recuperar su atención y credibilidad en un ecosistema donde la información circula cada vez más lejos de los medios que la producen.
