Ciudad de México, 29 de septiembre de 2026.- El turismo internacional alcanzó niveles históricos entre las economías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con 847 millones de llegadas de turistas internacionales durante 2025, aunque el organismo advierte que las tensiones geopolíticas, los fenómenos meteorológicos extremos y los cambios en las decisiones de los viajeros obligan a los destinos a fortalecer su capacidad de adaptación.
De acuerdo con el informe OECD Tourism Trends and Policies 2026, las llegadas internacionales a los países de la OCDE alcanzaron 819.5 millones en 2024, un incremento de 8.1% respecto al año anterior. Para 2025, el organismo estima un crecimiento adicional de 3.4%, con lo que se alcanzaron los 847 millones de visitantes y un nuevo máximo histórico.
La recuperación también confirma el peso económico del sector. En 2024, el turismo aportó directamente alrededor del 4% del Producto Interno Bruto de los países de la OCDE y representó 19.3% de sus exportaciones de servicios, además de generar efectos económicos sobre actividades como transporte, comercio minorista y agricultura.
Sin embargo, el crecimiento no está exento de riesgos. La OCDE señala que la incertidumbre económica y geopolítica está modificando los patrones internacionales de viaje. Factores como seguridad, costos, posibles cancelaciones y conectividad pueden llevar a los turistas a elegir destinos más cercanos, conocidos o asequibles.
El organismo considera, por ello, que el siguiente desafío ya no consiste únicamente en incrementar el número de visitantes, sino en construir modelos turísticos capaces de resistir crisis y generar beneficios económicos, sociales y ambientales de largo plazo. Entre sus recomendaciones están mejorar la coordinación entre gobiernos nacionales y locales, administrar los flujos de visitantes e incorporar datos, digitalización e inteligencia artificial a la gestión de los destinos.
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, destacó que el turismo continúa generando oportunidades empresariales, empleos e ingresos fiscales, pero llamó a gobiernos y empresas a fortalecer conjuntamente la resiliencia del sector y aprovechar las lecciones derivadas de las crisis recientes.
México mantiene al turismo como sector estratégico
El panorama resulta especialmente relevante para México. Según el perfil incluido por la OCDE en su informe 2026, el turismo aportó directamente 2.7 billones de pesos a la economía mexicana durante 2024, equivalentes al 8.7% del valor agregado bruto nacional. Además, generó 2.9 millones de empleos directos, equivalentes al 7.4% de la fuerza laboral.
México recibió alrededor de 45 millones de turistas internacionales en 2024, 7.4% más que durante 2023. El crecimiento continuó durante 2025, cuando las llegadas internacionales aumentaron 6.1%, según los datos recopilados por la organización. Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado emisor, seguido por Canadá y Reino Unido.
La OCDE identifica entre las prioridades para México el fortalecimiento de la gestión de destinos, la adaptación frente al cambio climático, la sustentabilidad y el incremento de la calidad y competitividad de la oferta turística. También destaca los esfuerzos por ampliar el uso de información, herramientas digitales y mecanismos de certificación.
Los fenómenos meteorológicos constituyen uno de los riesgos más visibles. El informe utiliza la experiencia del huracán Otis como ejemplo de la vulnerabilidad de los destinos turísticos y señala que México incorporó la adaptación y la resiliencia como elementos transversales de su política turística y de la planeación de destinos.
El escenario internacional apunta así hacia una nueva etapa: el turismo sigue creciendo, pero el número de visitantes ya no constituye por sí solo una medida suficiente del éxito de un destino. La capacidad para responder a crisis, administrar la presión sobre infraestructura y comunidades, aprovechar las tecnologías digitales y distribuir los beneficios económicos será cada vez más determinante para mantener la competitividad.
El reto para México será capitalizar el crecimiento internacional sin perder de vista esas vulnerabilidades. En un mercado donde seguridad, precio, conectividad y capacidad de respuesta influyen cada vez más en las decisiones de viaje, la resiliencia comienza a convertirse en un activo turístico tan importante como los propios atractivos de cada destino.
Fuente: OECD Tourism Trends and Policies 2026, publicado por la OCDE el 1 de julio de 2026.
Consultar el informe completo de la OCDE
