Ciudad de México, 4 de septiembre de 2026.- El Gobierno mexicano intensificó las negociaciones con Estados Unidos para mejorar las condiciones arancelarias aplicadas a acero, aluminio y vehículos mexicanos, sectores estratégicos para las exportaciones nacionales y la integración productiva de América del Norte.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo nuevas reuniones en Washington, entre ellas un encuentro con el secretario estadounidense de Comercio, Howard Lutnick.
Las conversaciones buscan reducir el impacto de los gravámenes estadounidenses y revisar otros asuntos relacionados con política industrial y comercial, mientras avanza el proceso que conducirá a la revisión del T-MEC.
México mantiene una ventaja frente a otros socios comerciales de Estados Unidos debido a que una proporción significativa de mercancías que cumplen las reglas del tratado conserva acceso preferencial. Sin embargo, acero, aluminio y determinados productos automotrices enfrentan condiciones particulares.
Sheinbaum señaló que México busca obtener el mejor acuerdo posible, pero hasta ahora no se ha anunciado una eliminación definitiva de los aranceles. Por tanto, cualquier versión que presente un acuerdo cerrado debe considerarse prematura.
Las negociaciones tendrán consecuencias directas sobre sectores manufactureros instalados en Nuevo León, Coahuila, Guanajuato, Puebla, Estado de México, Chihuahua y otras entidades altamente vinculadas con cadenas norteamericanas.
El siguiente punto de seguimiento será conocer si las reuniones producen una reducción efectiva de gravámenes antes de que la revisión formal del T-MEC entre en su fase decisiva.
