Ciudad de México, 18 de agosto de 2026.- La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación enfrentará una nueva reducción en su integración después de que la magistrada Mónica Aralí Soto Fregoso comunicó que concluirá anticipadamente su encargo el próximo 31 de agosto.
La salida ocurre a pocas semanas de que comience formalmente el proceso electoral federal 2026-2027 y dejará al máximo órgano jurisdiccional electoral funcionando con cinco magistraturas, pese a que su integración legal contempla siete.
Soto llegó a la Sala Superior en 2016 y posteriormente ocupó la presidencia del Tribunal durante una etapa marcada por la elección federal de 2024 y por la transformación institucional derivada de la reforma judicial.
Su separación no paraliza al Tribunal. Mientras exista el quórum establecido en la legislación, la Sala Superior puede continuar resolviendo controversias. Sin embargo, una integración menor adquiere especial importancia en decisiones cerradas, porque aumenta el peso relativo de cada voto.
La vacante se suma a la salida previa de Janine Otálora y abre una discusión institucional relevante: cómo garantizar estabilidad y capacidad de resolución en el órgano encargado de atender los litigios de las elecciones de 2027.
El siguiente punto de atención será conocer el procedimiento para cubrir la posición y la configuración con la que el Tribunal llegará al periodo de mayor litigiosidad electoral.
Fuentes: Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; información pública sobre la separación de la magistrada.
