Ciudad de México, 21 de julio de 2026.-Mientras el debate sobre el futuro energético de México vuelve a colocar al fracking en la agenda nacional, un nuevo informe de la organización CartoCrítica advierte que millones de personas podrían verse afectadas por proyectos de extracción de hidrocarburos no convencionales sin siquiera conocer si viven en territorios considerados de interés para esa actividad.
El estudio “Fracking sin coordenadas públicas. Reconstrucción de la geografía de los hidrocarburos no convencionales en México”, presentado a finales de junio, denuncia que la información oficial sobre las zonas donde podría desarrollarse el fracking ha sido progresivamente restringida, obligando a investigadores a reconstruir el mapa mediante información histórica, bases de datos geográficas y documentos técnicos públicos.
Más de 7.7 millones de hectáreas bajo potencial de explotación
La investigación identifica 7.77 millones de hectáreas con potencial para la explotación de hidrocarburos mediante fractura hidráulica en siete estados del país, donde habitan más de seis millones de personas, entre ellas alrededor de 877 mil hablantes de lenguas indígenas.
Según CartoCrítica, estas áreas se concentran principalmente en:
- Coahuila
- Nuevo León
- Tamaulipas
- Veracruz
- Puebla
- Hidalgo
- San Luis Potosí
Los investigadores señalan que la ausencia de información oficial impide que las comunidades conozcan si sus territorios podrían ser objeto de futuras actividades extractivas o cuáles serían las posibles afectaciones sobre el agua, el suelo y la salud.
Opacidad en la información pública
Uno de los principales hallazgos del informe es que la información detallada sobre los bloques y recursos no convencionales dejó de actualizarse hace varios años.
De acuerdo con CartoCrítica, la última cartografía pública con suficiente nivel de detalle dejó de estar disponible alrededor de 2018 y, posteriormente, las autoridades respondieron a solicitudes de transparencia argumentando que la ubicación específica de estos recursos constituye información reservada, pese a que anteriormente había sido pública.
Para los autores del estudio, esta situación dificulta el escrutinio ciudadano y limita la capacidad de las comunidades para participar de manera informada en decisiones que podrían transformar profundamente su territorio.
El agua, uno de los mayores riesgos
El informe subraya que el fracking requiere enormes volúmenes de agua para fracturar las formaciones rocosas donde se encuentran atrapados el petróleo y el gas no convencionales.
Además del consumo intensivo del recurso hídrico, la técnica implica:
- Perforación masiva de pozos.
- Construcción de caminos e infraestructura.
- Instalación de ductos.
- Manejo de aguas residuales.
- Transporte constante de materiales.
- Transformación permanente del paisaje.
Estas características, sostiene CartoCrítica, convierten al agua en uno de los principales factores de preocupación para las comunidades potencialmente involucradas.
Reconstruir el mapa ante la falta de transparencia
Ante la ausencia de información oficial, el equipo de CartoCrítica elaboró una reconstrucción geográfica utilizando:
- información histórica de Pemex;
- mapas geológicos;
- datos de exploración petrolera;
- registros públicos de pozos;
- sistemas de información geográfica.
El resultado es un mapa que identifica áreas potenciales, prospectivas y prioritarias para el desarrollo de hidrocarburos no convencionales, proporcionando una referencia que actualmente no existe en la información gubernamental disponible.
Debate energético y derecho a la información
El informe aparece en un momento en que el gobierno federal analiza el papel que podrían desempeñar los hidrocarburos no convencionales dentro de la estrategia energética nacional, en un contexto de disminución de la producción convencional y elevada dependencia de importaciones de gas natural.
CartoCrítica no plantea únicamente una discusión sobre la viabilidad técnica o económica del fracking, sino sobre el acceso a la información pública y el derecho de las comunidades a conocer si sus territorios podrían ser objeto de este tipo de proyectos.
Los autores sostienen que discutir la posible expansión del fracking sin transparentar dónde podría desarrollarse limita la participación ciudadana y dificulta la evaluación de sus posibles impactos ambientales, sociales y económicos.
Contexto
La fractura hidráulica o fracking consiste en inyectar agua, arena y aditivos químicos a alta presión para fracturar formaciones rocosas de baja permeabilidad y liberar petróleo o gas natural. Su utilización ha generado un amplio debate internacional debido a sus posibles impactos sobre los recursos hídricos, las emisiones de metano, el uso intensivo del territorio y los riesgos ambientales, aunque también es defendida por algunos sectores como una alternativa para incrementar la producción energética nacional. El informe de CartoCrítica centra su análisis en la necesidad de garantizar transparencia y acceso a la información para cualquier decisión pública relacionada con esta actividad.
