El rey de España, Felipe VI, realizará una próxima visita a México el 26 de junio de 2026 para asistir al partido entre España y Uruguay durante la Copa Mundial de la FIFA, encuentro que se disputará en Guadalajara. La visita ocurre tras varios años de tensión diplomática entre los gobiernos de México y España, derivada principalmente del debate sobre la Conquista y las exigencias de disculpas históricas impulsadas por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que la invitación al monarca español fue enviada desde febrero y aceptada oficialmente por la Casa Real española en días recientes. El viaje será la primera visita de Felipe VI a territorio mexicano desde 2018.
Aunque oficialmente la presencia del rey estará vinculada al Mundial de Futbol 2026, distintos analistas consideran que el viaje tiene un trasfondo político y diplomático mucho más amplio. En meses recientes se han registrado señales de acercamiento entre ambas naciones, especialmente después de que Felipe VI reconociera públicamente que durante la colonización española existieron “abusos” y “controversias éticas”, declaraciones que fueron interpretadas por el gobierno mexicano como un gesto de apertura.
La relación bilateral atravesó uno de sus momentos más complejos cuando México decidió no invitar al rey español a la toma de protesta presidencial de Sheinbaum en 2024. Sin embargo, el contexto internacional, el Mundial y la necesidad de fortalecer vínculos económicos, culturales y turísticos parecen haber impulsado una nueva etapa de diálogo entre ambas administraciones.
Además de asistir al encuentro deportivo, no se descarta que Felipe VI participe en actividades protocolarias y reuniones con otros jefes de Estado invitados al Mundial. El gobierno mexicano trabaja actualmente en la logística diplomática para recibir a diversas delegaciones internacionales durante el torneo.
La visita del monarca español será observada de cerca tanto por sectores políticos como empresariales, debido a que España continúa siendo uno de los principales inversionistas europeos en México y ambos países mantienen una relación estratégica en comercio, turismo y cooperación cultural.
