Washington, 3 de abril de 2026 – El presidente Donald Trump anunció este jueves la destitución de Pam Bondi como fiscal general de Estados Unidos, tras poco más de un año en el cargo. Bondi, que asumió el puesto en febrero de 2025, dejará el Departamento de Justicia para incorporarse a un nuevo rol en el sector privado, según informó el propio Trump en su red social Truth Social.
En el mensaje, Trump describió a Bondi como “una gran patriota estadounidense y una amiga leal” y elogió su labor al frente de una “ofensiva masiva contra la delincuencia” que, según el mandatario, ha logrado reducir los homicidios en el país a su nivel más bajo desde 1900. Como reemplazo interino, nombró a Todd Blanche, su actual adjunto, a quien calificó como “una mente jurídica muy talentosa y respetada”.
Bondi, por su parte, emitió un comunicado en el que agradeció la confianza depositada en ella y aseguró que facilitar el traspaso será su prioridad inmediata. “Liderar los esfuerzos para hacer de Estados Unidos un país más seguro ha sido el honor de mi vida”, escribió. Afirmó que el primer año del Departamento de Justicia bajo su dirección fue “el más trascendental de su historia” y reiteró su apoyo a la administración Trump en su nueva etapa privada.
Polémica durante su gestión
A pesar de los elogios presidenciales, la gestión de Bondi estuvo marcada por fuertes controversias, especialmente en torno al manejo de los expedientes del fallecido financista Jeffrey Epstein. Analistas y legisladores cuestionaron la transparencia y el avance de las investigaciones relacionadas con el caso, lo que generó críticas tanto desde el Partido Demócrata como de algunos republicanos.
La fiscal general fue obligada en varias ocasiones a comparecer ante el principal comité de investigación de la Cámara de Representantes. Durante esas audiencias mantuvo enfrentamientos con legisladores demócratas y también con republicanos insatisfechos por la falta de acciones penales contra ciertos objetivos políticos. En una de las sesiones, Bondi respondió a un senador demócrata llamándolo “abogado fracasado y acabado” y, en otro momento, desvió la atención mencionando que “el Dow supera los 50.000 puntos en este momento”.
Reacciones divididas
El anuncio generó respuestas mixtas en el ámbito político. El congresista republicano Thomas Massie, uno de los críticos más vocales de Bondi en el tema Epstein, celebró la decisión en la red social X y pidió que el próximo fiscal general publique los expedientes “de acuerdo con la ley” y continúe con las investigaciones, procesos y detenciones pendientes.
Por su lado, Annie Farmer, víctima de Epstein y Ghislaine Maxwell, lamentó que “no se trata de una sola persona; se trata de un gobierno y un sistema judicial que han fallado repetidamente a las víctimas”. Exigió mayor rendición de cuentas, transparencia y el procesamiento de todos los facilitadores.
En contraste, el senador republicano por Florida Rick Scott defendió a Bondi, a quien describió como “una gran amiga y una de las mejores abogadas” y aseguró que realizó “un trabajo increíble” tanto en su etapa como fiscal general de Florida como al frente del Departamento de Justicia federal.
La salida de Pam Bondi se produce en un momento de consolidación del segundo mandato de Trump, quien ha priorizado una agenda de “ley y orden”. Todd Blanche, el nuevo fiscal general interino, asumirá el cargo mientras se define el nombramiento definitivo, que deberá ser confirmado por el Senado.
Esta destitución representa uno de los primeros cambios significativos en el gabinete de Justicia en lo que va del año 2026 y podría marcar un reajuste en la estrategia del Departamento frente a casos de alto perfil pendientes.

