Washington, 13 de abril de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra el papa León XIV este domingo, acusándolo de ser “débil con el crimen” y “terrible en política exterior”, y le exigió que se concentre en los asuntos religiosos en lugar de opinar sobre conflictos internacionales como los de Irán y Venezuela.

Las declaraciones de Trump se produjeron a través de su red social Truth Social y en comentarios a la prensa, poco después de que el pontífice, primer papa nacido en Estados Unidos (Robert Francis Prevost, de Chicago), criticara fuertemente las acciones militares en Oriente Medio. El sábado, León XIV calificó las agresiones en la región de “delirio de omnipotencia” y exhortó a los líderes a no convertir sus intereses nacionales en “un ídolo mudo, ciego y sordo” al que se sacrifica todo valor humano.
En su mensaje, Trump escribió: “No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un papa que considere terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela, un país que enviaba cantidades masivas de drogas a EE.UU. y, lo que es peor, vaciaba sus prisiones, incluyendo a asesinos, traficantes de drogas y homicidas, para enviarlos a nuestro país”.
El mandatario insistió: “No quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido por una mayoría aplastante”. Además, describió al pontífice como “una persona muy liberal” y sugirió que debería “dejar de complacer a la Izquierda Radical” y enfocarse en unificar la Iglesia católica.
Contexto de la tensión
El papa León XIV, elegido en mayo de 2025 como sucesor de Francisco, ha mantenido una línea crítica ante la escalada de conflictos en Medio Oriente, particularmente la guerra entre EE.UU., Israel e Irán. En declaraciones recientes, el Santo Padre ha calificado de “injusta” y “absurda” la violencia en la región, ha condenado amenazas como la de “borrar una civilización entera” y ha recordado que “Dios no bendice ningún conflicto”.
Trump, por su parte, defiende sus políticas de mano dura contra el régimen venezolano —al que acusa de promover el narcotráfico y la migración irregular— y contra Irán, al que señala como amenaza nuclear y desestabilizadora.
Esta no es la primera vez que un papa y un presidente estadounidense chocan por temas de política internacional, pero el cruce resulta especialmente llamativo porque León XIV es el primer pontífice nacido en suelo norteamericano.
Hasta el momento, el Vaticano no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones del presidente Trump.
La polémica pone de relieve las tensiones entre el rol moral y pacifista tradicional de la Santa Sede y las prioridades de seguridad nacional defendidas por la actual administración estadounidense.
