El Tren Maya, el ambicioso proyecto ferroviario del sureste mexicano administrado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), cerró el año 2025 con resultados financieros negativos que se ampliaron respecto al ejercicio anterior, según revelan sus estados de actividades.

De acuerdo con datos consultados por El Financiero, la operación del tren registró una pérdida diaria promedio de 9.9 millones de pesos al cierre de 2025. Esta cifra representa un aumento frente a los 7 millones de pesos diarios reportados en 2024.
Sin considerar los subsidios gubernamentales que recibe, las pérdidas operativas totales alcanzaron poco más de 3,649 millones de pesos durante 2025. Los ingresos por la prestación de servicios de transporte crecieron, pero no lograron compensar el incremento en los costos operativos, que se duplicaron en el mismo periodo.
Informes complementarios de medios como El Economista detallan que, en 2025, el Tren Maya transportó alrededor de 1.3 millones de pasajeros y generó ingresos por 541.8 millones de pesos provenientes de la venta de bienes y servicios. Sin embargo, los gastos de operación y otras pérdidas ascendieron a 4,810.3 millones de pesos, es decir, casi 788% más que los ingresos. Desde su inauguración parcial en diciembre de 2023, las pérdidas operativas acumuladas superan los 8,267 millones de pesos.
El director general del Tren Maya, Óscar David Lozano Águila, reconoció en una conferencia mañanera reciente que el principal componente de usuarios son los turistas nacionales y los residentes locales, quienes utilizan el ferrocarril como medio de transporte cotidiano. Señaló que la “área de oportunidad” está en atraer a más turistas internacionales, quienes pagan tarifas más altas.
El gobierno federal continúa otorgando subsidios y transferencias para cubrir el déficit operativo de la paraestatal. Estos apoyos provienen de diversas fuentes, incluyendo participaciones, aportaciones y fondos turísticos, aunque no se han detallado públicamente las cifras exactas para todo 2025.
Expertos consultados en diversos reportes han señalado que, bajo las condiciones actuales, es poco probable que el proyecto alcance el punto de equilibrio financiero en el corto plazo, a pesar de las proyecciones oficiales que apuntan a mejorar la rentabilidad con el incremento del turismo y, eventualmente, el transporte de carga hacia 2030.
El Tren Maya, concebido como un eje de desarrollo turístico y de movilidad en la región sureste, ha enfrentado desde su construcción críticas por su impacto ambiental y social. No obstante, las autoridades destacan su rol en la generación de empleos y la conectividad regional.
Esta nota se basa en información pública de estados financieros de la empresa Tren Maya, S.A. de C.V., y reportes periodísticos independientes que consultaron dichos documentos. Las cifras pueden variar ligeramente según el periodo exacto analizado (por ejemplo, enero-septiembre vs. cierre anual), pero coinciden en el panorama de operación deficitaria sostenida por recursos públicos.
