16 de febrero de 2026. En las aulas suecas, donde hace 15 años las tabletas y computadoras prometían revolucionar el aprendizaje, ahora se apilan cajas de libros impresos. El gobierno de este país nórdico, pionero en la digitalización educativa, acaba de destinar 104 millones de euros (más de 2,000 millones de pesos mexicanos) para reemplazar pantallas por textos físicos en todas las materias principales. Cada estudiante recibirá su propio libro por asignatura, restaurando el papel como herramienta central. ¿El motivo? Datos oficiales del Ministerio de Educación revelan que el uso excesivo de dispositivos ha causado periodos de atención más cortos, comprensión lectora más débil y un declive en el pensamiento crítico.2023
Estudios citados por las autoridades suecas, como los del Instituto Karolinska, confirman lo que la evidencia global ya sospechaba: leer en pantallas iluminadas exige un 20-30% más de esfuerzo mental, invita a distracciones constantes y reduce la retención a largo plazo. “Las pantallas son excelentes para el acceso rápido, pero el papel fomenta la concentración profunda”, explica la ministra de Escuelas, Lotta Edholm. No es un retroceso total: los dispositivos siguen como apoyo, pero ya no dominan. Suecia, que en 2009 apostó por un “apagón digital inverso”, ahora lidera un movimiento mundial respaldado por PISA 2022, donde sus puntajes en lectura y matemáticas cayeron drásticamente (487 y 482 puntos, respectivamente, por debajo del promedio OCDE).095
México, el pionero olvidado. Mientras Suecia rectifica, México celebra 66 años de un programa que ya lo sabía: los Libros de Texto Gratuitos (LTG) no son un anacronismo, sino un pilar de equidad. Creados en 1959 por Adolfo López Mateos y Martín Luis Guzmán a través de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (CONALITEG), han entregado más de 8,000 millones de ejemplares en seis décadas. Para el ciclo 2025-2026, se distribuyeron 117 millones hasta julio pasado, con un total proyectado de 155.6 millones para 24.1 millones de estudiantes y 1.2 millones de docentes. México es el único país latinoamericano que provee libros impresos gratuitos a toda la educación básica.7576
¿Por qué resulta tan trascendente en México? En un país con 50% de la población en pobreza multidimensional y una brecha digital abismal —donde 60,000 localidades rurales carecen de internet, el 44% de hogares no tiene computadora y solo el 23% de zonas rurales tiene acceso estable— los LTG son el gran igualador. En comunidades indígenas de Chiapas o Oaxaca, donde la electricidad es intermitente y un smartphone cuesta un salario semanal, un libro de papel es el único puente al conocimiento. PISA 2022 lo ilustra: México obtuvo 395 en matemáticas y 415 en lectura (frente a 482 y 487 de Suecia), con caídas similares a las suecas, pero agravadas por la desigualdad.85100
Datos revelan que en escuelas rurales de Guerrero, el 70% de maestros usa LTG como “base única” de clases, según encuestas de la SEP. “Sin ellos, volvemos a la pizarra y la memoria oral”, dice una docente de Tlapa. Estudios internacionales, como un meta-análisis de Educational Research Review con 100,000 participantes, respaldan: los textos impresos mejoran la comprensión en un 15-20% para lecturas complejas, ideal para la “Nueva Escuela Mexicana” que enfatiza valores comunitarios y pensamiento crítico.61
El lado oscuro: calidad sobre cantidad.
Los LTG 2023-2024 fueron criticados por errores factuales, sesgos ideológicos y recortes didácticos, según informes de la UNAM y distintos expertos. Pero el formato impreso —con 157 millones de ejemplares este año— resiste: en México, donde el 75% de estudiantes depende de ellos para leer, el papel evita la “fatiga digital” que Suecia pagó caro.41
Lección transatlántica. Suecia, con PIB per cápita seis veces el mexicano, invierte en papel para revertir declives. México, con su legado de LTG, puede liderar si prioriza: impresión de calidad, distribución oportuna y evaluaciones independientes. En un mundo de IA y pantallas, el papel no es nostalgia: es pedagogía probada. “Los libros construyen naciones”, dijo Guzmán en 1959. Hoy, con Suecia como eco, México debe defenderlos.
Fuentes: OECD PISA 2022, CONALITEG, Ministerio de Educación de Suecia, ENDUTIH 2021. Datos verificados al 16 de febrero de 2026.
