
En su célebre “Respuesta a Sor Filotea de la Cruz”, escrita el 1 de marzo de 1691, Sor Juana Inés de la Cruz se alzó como una de las voces más poderosas de la historia intelectual de México. La monja jerónima, considerada símbolo del pensamiento femenino novohispano, respondió con firmeza a las críticas del obispo Manuel Fernández de Santa Cruz quien, bajo el seudónimo de “Sor Filotea”, le reprochó su dedicación a los estudios y a las letras “profanas”.
La carta, analizada en el portal Otro Ángulo, muestra a Sor Juana defendiendo su pasión por el conocimiento y el derecho de las mujeres a aprender y expresarse. En sus líneas más recordadas, afirma que “desde que me rayó la primera luz de la razón… fue tan vehemente y poderosa mi inclinación a las letras”, dejando claro que su vocación intelectual era inseparable de su fe y su humanidad.
En el texto también se evidencia la tensión entre la libertad de pensamiento y las estructuras religiosas rígidas del siglo XVII en la Nueva España, donde el estudio femenino era visto con sospecha. Sin embargo, Sor Juana desafió esos límites con inteligencia y valentía, convirtiéndose en una precursora del feminismo y en defensora del derecho a la educación para todas las personas.
A más de tres siglos de su muerte, la “Décima Musa” sigue inspirando debates sobre la equidad de género, la autonomía intelectual y el papel que tiene la mujer en la sociedad.
