La ciencia explica esta señal de confianza y bienestar
1 de enero de 2026
Imagina esto: estás acurrucado en el sofá con tu pareja, viendo una serie, y de repente… los párpados pesan, la cabeza cae y un sueño irresistible te invade. ¿Es aburrimiento? ¿Falta de interés? Todo lo contrario. Según expertos en sueño y relaciones, sentir somnolencia junto a alguien querido es una señal positiva de seguridad emocional y confianza profunda.
La investigadora Wendy M. Troxel, experta en sueño de la RAND Corporation y profesora adjunta en la Universidad de Pittsburgh (EE.UU.), ha dedicado años a estudiar cómo las relaciones afectivas influyen en el descanso. Sus trabajos, publicados en revistas como Sleep Medicine Reviews y Sleep, muestran que las parejas con vínculos sólidos duermen mejor: se concilia el sueño más rápido, hay menos interrupciones y mayor sincronización en las fases del sueño, especialmente cuando hay alta satisfacción emocional.
El mecanismo es biológico. Cuando estamos con alguien en quien confiamos, el cerebro libera oxitocina, conocida como la “hormona del amor”. Esta sustancia reduce el estrés (bajando niveles de cortisol), activa el sistema parasimpático (“descanso y digestión”) y genera una profunda sensación de calma y protección. El sueño es un estado de vulnerabilidad máxima: el cuerpo “baja la guardia” solo si se siente seguro. Por eso, en presencia de una pareja amorosa, es común relajarse tanto que surge el sueño, incluso durante el día.
Estudios complementarios refuerzan esto:
- Parejas que duermen juntas muestran mayor sincronización en etapas como el REM (sueño profundo), asociada a mejor descanso y refuerzo emocional.
- Investigaciones con oxitocina intranasal confirman que interacciones positivas en pareja mejoran la calidad del sueño.
- Una revisión sistemática de 2024 encontró que relaciones de alta calidad correlacionan con sueño más largo y reparador (correlación moderada de r=0.34).
No es pereza ni desinterés: es tu cuerpo diciendo “aquí estoy a salvo”. De hecho, este fenómeno es más común en relaciones estables y seguras, y contribuye a beneficios como menor riesgo de insomnio, mejor salud cardiovascular y mayor bienestar emocional.
La próxima vez que te entre sueño abrazado a tu pareja, celébralo: es ciencia confirmando que el amor, literalmente, nos hace descansar mejor. Si esto te pasa frecuentemente, ¡es una gran noticia para tu relación!
