La Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán y la Fiscalía detuvieron el 24 de febrero de 2026 a 11 policías municipales de Ecuandureo, incluido su director Jorge Andrés “N”, por presuntos nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Los agentes fueron sorprendidos encapuchados en patrullas oficiales, intentando impedir el retiro de vehículos calcinados en narcobloqueos tras la muerte de “El Mencho”. Les decomisaron metanfetamina, insignias del CJNG y celulares con un grupo de WhatsApp donde filtraban información de operativos estatales y federales.
El director operaba bajo órdenes de “El Tío Lako”, líder de una célula del cártel en la región. Diez de los detenidos son de Jalisco y varios carecían de registro en el SESNSP. Fueron vinculados a proceso con prisión preventiva por delitos contra la salud, obstrucción a la justicia y probable colaboración con delincuencia organizada.
El alcalde panista Jorge Luis Estrada Garibay aseguró desconocer todo:
“Yo no sabía que mi policía trabajaba con la delincuencia”.
Afirmó que el director fue ratificado por el cabildo anterior y que colaborará con las autoridades para depurar la corporación.
El caso se suma a las sospechas sobre al menos 38 policías municipales michoacanas infiltradas por el CJNG, en un contexto de violencia residual tras la caída del capo.
