Este lunes 3 de noviembre, el Poder Judicial de la Federación (PJF) en Aguascalientes permanece cerrado al público bajo un estricto operativo de seguridad encabezado por elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.

De acuerdo con información de personal del propio recinto, las puertas fueron cerradas desde las primeras horas del día y el acceso está restringido presuntamente hasta que concluyan las declaraciones de tres detenidos, entre ellos Armando N., alias “El Charro”, señalado como presunto líder regional de una célula delictiva con operaciones en Aguascalientes y estados vecinos.
La detención de los tres individuos ocurrió el pasado viernes 31 de octubre. Desde entonces, permanecen a disposición de un juez de control del PJF, donde este lunes se llevan a cabo las primeras audiencias.
Testimonios de trabajadores dentro del Poder Judicial refieren que la presencia de militares y agentes federales es considerable, y que el acceso al edificio continúa bloqueado hasta nuevo aviso.
Fuentes extraoficiales han relacionado el operativo con el presunto motín reportado por la mañana en el CERESO de Aguascalientes, donde se habló de tensión entre internos, algunos supuestamente subiendo a las azoteas, e incluso versiones no confirmadas sobre una posible fuga de 15 reos.
No obstante, el secretario de Seguridad Pública del Estado, Antonio Martínez Romo, desmintió dichas versiones y aseguró que únicamente se trató de una revisión de rutina en el penal, sin incidentes ni lesionados. Posteriormente, el funcionario precisó que lo ocurrido fue una riña entre 15 internos, lo que ha generado suspicacias debido al fuerte despliegue de seguridad y a los testimonios de habitantes de la zona.
