Ciudad de México, 23 de febrero de 2026 — Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, el narcotraficante más buscado de México y uno de los principales objetivos de Estados Unidos, fue abatido el domingo 22 de febrero durante un operativo militar en el municipio de Tapalpa, Jalisco. Su muerte, confirmada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), representa uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en años recientes, pero ha desatado una ola de violencia en al menos una docena de estados.
Según el comunicado oficial de la Sedena, fuerzas especiales del Ejército Mexicano, apoyadas por aeronaves de la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, llevaron a cabo una “acción quirúrgica” en Tapalpa —a unos 100 km al suroeste de Guadalajara—. Durante el enfrentamiento, Oseguera Cervantes resultó gravemente herido y falleció mientras era trasladado en helicóptero a la Ciudad de México para recibir atención médica. En la operación murieron al menos seis presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se detuvieron dos personas y se aseguraron vehículos blindados, armas de alto poder —incluyendo lanzacohetes— y otros materiales.
“El Mencho”, de 59 años (nacido el 17 de julio de 1966), era un exagente policial que cofundó y lideró el CJNG, organización considerada la más poderosa y violenta de México en la actualidad. El cártel controla rutas clave de tráfico de fentanilo, metanfetaminas y cocaína hacia Estados Unidos, además de extorsión, robo de combustible y otros delitos. Durante más de una década evadió la captura pese a una recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por el Departamento de Estado de EE.UU.
Rol clave de inteligencia de EE.UU.
De acuerdo con un reporte exclusivo de Reuters publicado el 22 de febrero, un nuevo grupo militar-estadounidense, la Joint Interagency Task Force-Counter Cartel (JITF-CC), jugó un papel en la localización del capo. Esta task force, lanzada formalmente en enero de 2026 y liderada por el general de brigada Maurizio Calabrese, reúne a múltiples agencias estadounidenses con el objetivo de mapear, interrumpir y desmantelar redes de cárteles en ambos lados de la frontera.
Funcionarios de defensa de EE.UU., bajo anonimato, confirmaron que la task force proporcionó inteligencia que contribuyó a la operación, aunque enfatizaron que la planeación y ejecución fueron enteramente mexicanas, sin presencia física de personal estadounidense. Un exfuncionario estadounidense dijo a Reuters que Washington elaboró un “paquete de objetivos detallado” sobre El Mencho, basado en datos de inteligencia y aplicación de la ley. México confirmó haber recibido “información complementaria” de EE.UU., sin dar más precisiones.
Este apoyo se enmarca en la presión de la administración del presidente Donald Trump sobre el gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum para intensificar la lucha contra el narcotráfico, incluyendo amenazas de intervención directa y la designación de cárteles mexicanos como organizaciones terroristas en 2025, lo que desbloqueó mayores recursos de vigilancia y reconocimiento militar estadounidense.
Ola de violencia y caos nacional
La muerte de El Mencho desató represalias inmediatas del CJNG. Se reportaron vehículos incendiados, bloqueos carreteros, ataques a comercios y enfrentamientos en más de media docena de estados, principalmente en Jalisco, Colima, Michoacán, Guanajuato, Nayarit y otros. En Guadalajara, camiones fueron usados como barricadas y hubo pánico en el aeropuerto internacional, donde pasajeros se resguardaron por humo y disturbios cercanos.
Reportes preliminares indican al menos 26 muertos en Jalisco relacionados con la operación y las represalias: 17 elementos de seguridad, civiles (incluida una mujer embarazada) y presuntos criminales. Varios estados suspendieron clases presenciales este lunes, la Asociación Nacional de Transporte de Carga recomendó a conductores resguardarse, y el gobierno de EE.UU. urgió a sus ciudadanos en amplias zonas de México a “shelter in place” (permanecer en resguardo).
Expertos advierten que, aunque la caída de El Mencho decapita temporalmente al CJNG, la estructura del cártel —con miles de operadores y células autónomas— podría generar luchas internas por el liderazgo o una escalada de violencia para demostrar fuerza.
La Sedena y la Fiscalía General de la República realizan la autopsia y análisis forense para confirmar oficialmente la identidad del abatido. Hasta el momento, no se ha difundido fotografía del cuerpo ni detalles adicionales del operativo.
