El hermano del rey Carlos III, despojado de sus títulos reales, es arrestado en su 66º cumpleaños tras revelaciones en documentos de Epstein sobre supuesta filtración de información confidencial
Londres, 19 de febrero de 2026 — Andrew Mountbatten-Windsor, conocido anteriormente como el príncipe Andrés, duque de York, ha sido detenido esta mañana por la policía del Valle del Támesis (Thames Valley Police) bajo sospecha de misconduct in public office (conducta inapropiada en el ejercicio de un cargo público). El arresto se produjo en la finca de Sandringham, en Norfolk, donde reside desde que su hermano, el rey Carlos III, le retiró privilegios y lo expulsó de su anterior hogar en Windsor.
La detención coincide con el 66º cumpleaños del expríncipe y representa uno de los episodios más graves en la historia reciente de la familia real británica. Según el comunicado oficial de la policía, se arrestó a “un hombre de unos sesenta años de Norfolk” por sospecha de dicho delito, y se están realizando registros en domicilios en Berkshire y Norfolk. Aunque la normativa británica impide nombrar al detenido en esta fase, múltiples medios —incluida la BBC, Reuters, NBC News y The Associated Press— han confirmado que se trata de Mountbatten-Windsor.
La investigación se centra en alegaciones de que, durante su etapa como enviado especial para el Comercio Internacional del Reino Unido (alrededor de 2010), Andrés habría compartido información económica y comercial confidencial del Gobierno británico con Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense condenado por delitos sexuales y fallecido en 2019. Documentos desclasificados recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyen correos electrónicos que supuestamente evidencian esta transmisión de datos sensibles relacionados con relaciones comerciales del Reino Unido con países como Hong Kong y Singapur.
Este delito de misconduct in public office es considerado de extrema gravedad en el sistema jurídico británico y puede acarrear una pena máxima de cadena perpetua.
El expríncipe ha negado sistemáticamente todas las acusaciones en su contra, tanto las relacionadas con la supuesta filtración de información como las vinculaciones más amplias con la red de tráfico sexual de Epstein. Ha insistido en que su relación con el millonario era de naturaleza social y no delictiva.
Horas antes del arresto, el primer ministro Keir Starmer declaró en una entrevista a la BBC que “nadie está por encima de la ley”, en referencia implícita a las pesquisas sobre el expríncipe. Starmer subrayó la igualdad ante la justicia y la confianza en que las autoridades llevarán a cabo una investigación exhaustiva e imparcial.
El caso Epstein ha perseguido a Mountbatten-Windsor desde hace años. En 2022, llegó a un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre, una de las demandantes que lo acusaba de abuso sexual cuando ella era menor de edad (acusación que él siempre rechazó). Posteriormente, perdió sus títulos militares, el uso de “Su Alteza Real” y cualquier apoyo financiero público, quedando marginado de las actividades oficiales de la monarquía.
La detención ha generado conmoción en el Reino Unido y revive el debate sobre la accountability de los miembros de la familia real. Fuentes policiales indican que el expríncipe permanece bajo custodia mientras avanza la investigación.
Por el momento, ni el Palacio de Buckingham ni representantes de Mountbatten-Windsor han emitido comentarios oficiales sobre el arresto. Se espera que las autoridades ofrezcan más detalles en las próximas horas, aunque las normas británicas limitan la información pública en esta etapa inicial.
