París, 18 de marzo de 2026 — Los salarios reales —aquellos ajustados por la inflación— continúan aumentando en prácticamente todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pero el ritmo de esa recuperación se está frenando de manera notable, según el último boletín sobre salarios publicado por el organismo.
De acuerdo con los datos más recientes disponibles, correspondientes al tercer trimestre de 2025 (Q3 2025), el crecimiento anual promedio de los salarios reales en 37 países de la OCDE fue del 1,8%. Esta cifra representa aproximadamente la mitad del avance registrado en el mismo trimestre de 2024, cuando el incremento fue considerablemente mayor. En tres cuartas partes de los países analizados, el crecimiento de los salarios reales fue inferior al observado un año antes.
A pesar de que el crecimiento se mantiene positivo en casi todos los miembros de la organización, en la mitad de ellos (19 de 37 países) los salarios reales aún se sitúan por debajo de los niveles registrados en el primer trimestre de 2021, justo antes del fuerte repunte inflacionario pospandemia. En un cuarto de los países, la brecha supera el 2%: entre ellos destacan Australia y Nueva Zelanda, varios países del norte de Europa (Dinamarca, Estonia, Finlandia y Suecia), del centro (Chequia y Eslovaquia) y del sur (Italia y España).
El boletín, titulado “The real wage recovery is slowing down” y publicado por la OCDE en marzo de 2026, señala que esta desaceleración se explica en parte por el repunte reciente de la inflación, que ha erosionado parte del poder adquisitivo ganado previamente. Además, los mercados laborales muestran signos de enfriamiento: en muchos países hay menos vacantes por cada persona desempleada en comparación con los niveles prepandemia, lo que reduce la presión alcista sobre los salarios, especialmente para los nuevos contratados.
Un aspecto positivo destacado en el informe es el comportamiento de los salarios mínimos. En términos reales, estos han seguido subiendo y han crecido a un ritmo superior al de los salarios medios o habituales desde 2021. En enero de 2026, en la mayoría de los 30 países de la OCDE con salario mínimo estatutario nacional, el salario mínimo real era superior tanto al de un año antes como al de enero de 2021. Este desempeño más resiliente en la parte baja de la distribución salarial ha contribuido a comprimir la brecha en la base de la escala y a reducir el riesgo de pobreza entre los trabajadores con empleos de bajos ingresos.
El documento también menciona que, aunque los costos laborales unitarios han seguido aumentando más rápido que los beneficios unitarios en la mayoría de los países entre el tercer trimestre de 2024 y el de 2025, hay indicios de que la fase de “recuperación” o “catch-up” de los salarios reales —tras el fuerte aumento de los márgenes de beneficio durante el pico inflacionario de 2021-2022— podría estar moderándose hacia un patrón más estable similar al prepandemia.
La OCDE advierte que factores como la menor tensión en los mercados laborales, la moderación en algunos acuerdos salariales negociados y un contexto de alta incertidumbre geopolítica y comercial podrían seguir limitando el dinamismo salarial en el corto plazo.
El boletín completo está disponible en el sitio oficial de la OCDE: https://www.oecd.org/en/publications/the-real-wage-recovery-is-slowing-down_507d3cf8-en.html (en inglés).
