Ciudad de México, 5 de abril de 2026 – En un nuevo artículo de opinión publicado por The Wall Street Journal, la columnista Mary Anastasia O’Grady analiza la persistente crisis de personas desaparecidas en México y cuestiona si las primeras medidas del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, del partido Morena, son suficientes para restaurar la confianza pública.
Según el reportaje, el gobierno mexicano reconoció recientemente que más de 130.000 personas permanecen desaparecidas en las últimas dos décadas, una cifra presentada a través de un nuevo informe del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. Este anuncio, realizado en una conferencia de prensa en la Ciudad de México, busca generar confianza, pero O’Grady lo califica como un “primer paso” insuficiente ante la magnitud del problema.
Las cifras oficiales y su controversia
El Registro Nacional reporta alrededor de 132.534 personas no localizadas (de un total histórico de más de 394.000 registros desde 1952, de los cuales el 66% ya fueron localizados, muchos con vida). El gobierno de Sheinbaum desglosó los casos en tres categorías: aproximadamente un 31% muestra alguna actividad posterior en registros oficiales (vacunas, impuestos, etc.), un 36% tiene datos insuficientes y un 33% no registra actividad alguna, lo que representaría los casos más graves.
Familias y colectivos de búsqueda han criticado fuertemente este enfoque, argumentando que se trata de un intento de minimizar la crisis real y que no resuelve la falta de investigaciones efectivas ni la identificación de restos en fosas clandestinas. Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (mentor político de Sheinbaum y fundador de Morena), ya existían acusaciones de manipulación de estadísticas para reducir la presión pública, algo que él negó en su momento.
El legado de Morena y las promesas de Sheinbaum
La columnista del WSJ vincula directamente el problema con el partido Morena, describiéndolo como “corporativista”. Recuerda que Sheinbaum, durante su campaña presidencial de 2024, prometió mejorar la precisión de la base de datos de desaparecidos. Sin embargo, el artículo señala que las familias llevan años frustradas por la incapacidad de las autoridades para localizar a sus seres queridos y castigar a los responsables, principalmente ligados al crimen organizado.
A pesar de que el gobierno de Sheinbaum ha destacado una reducción significativa en la tasa de homicidios (casi 40% en algunos periodos), las desapariciones siguen siendo un desafío mayor. En 2025 se reportaron decenas de miles de casos nuevos, y colectivos de buscadores han denunciado ataques, incluidos asesinatos de madres buscadoras.
Un problema estructural
La crisis de desaparecidos en México se agravó desde la “guerra contra el narco” iniciada en 2006, con un pico notable durante los gobiernos recientes. Organizaciones internacionales y locales estiman que miles de cuerpos permanecen sin identificar en morgues o fosas clandestinas. El artículo de O’Grady subraya que, aunque el nuevo informe es un gesto de transparencia, no aborda de fondo la impunidad ni la capacidad forense del Estado.
El gobierno ha enfatizado que busca “encontrar a los desaparecidos y apoyar a las familias”, y ha reportado localizaciones recientes. No obstante, analistas y familiares insisten en que se necesita más: investigaciones independientes, fortalecimiento de comisiones de búsqueda y justicia real para las víctimas.
La nota del Wall Street Journal refleja un debate abierto en México: ¿está Morena, a través de sus gobiernos, enfrentando con determinación una de las peores crisis humanitarias del país, o las acciones siguen siendo insuficientes ante la presión de miles de familias que exigen verdad y justicia?
