La mañana del martes 4 de noviembre se registró una movilización de cuerpos de seguridad y emergencia en el Centro de Reinserción Social (CERESO) de Aguascalientes, tras reportarse un incendio y presuntos disparos dentro del penal. En el operativo participan elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y autoridades estatales y municipales.

De acuerdo con los primeros reportes, el fuego habría comenzado en uno de los módulos del centro penitenciario. Versiones preliminares señalan que el incidente podría estar relacionado con un enfrentamiento entre internos, aunque hasta el momento no se ha emitido un comunicado oficial que confirme las causas ni posibles personas lesionadas.
Como medida preventiva, el personal de los juzgados federales ubicados dentro del complejo fue desalojado. En el lugar permanecen unidades de seguridad pública y ambulancias en espera de instrucciones.
El hecho ocurre un día después de que circularan versiones sobre un posible motín en el mismo penal, las cuales fueron desmentidas por el secretario de Seguridad Pública del Estado, Antonio Martínez Romo, quien declaró que se trató de una “revisión sorpresa”.
De manera paralela, se reportaron disturbios en el penal de El Llano y una manifestación de familiares de personas privadas de la libertad afuera del CERESO, quienes denunciaron presuntos cobros ilegales por parte de grupos delictivos al interior del reclusorio.
Fuentes no oficiales vinculan la reciente tensión en los centros penitenciarios con la detención de Armando N., alias “El Charro”, señalado como presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Aguascalientes, ocurrida el pasado viernes 31 de octubre junto con otros dos presuntos integrantes del mismo grupo.
