Oslo, 21 de febrero de 2026 – Marius Borg Høiby, de 29 años, hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, enfrenta un juicio en el Tribunal de Distrito de Oslo por 38 cargos penales, entre ellos cuatro acusaciones de violación, además de delitos de violencia, amenazas, daños, posesión de drogas y otros relacionados con abuso y alteración del orden público.
Høiby, quien no ostenta título real ni funciones oficiales en la Casa Real noruega —es hijo de Mette-Marit de una relación anterior a su matrimonio en 2001 con el príncipe heredero Haakon—, se declaró no culpable de los cargos más graves, incluyendo las cuatro violaciones, durante la apertura del proceso el pasado 3 de febrero. Admite algunos delitos menores y ha reconocido haber sido violento en una relación y haber transportado marihuana (3,5 kg en un caso confesado recientemente), pero niega las acusaciones de abuso sexual y violación.
Las cuatro imputaciones por violación se refieren a hechos ocurridos entre 2018 y 2024:
- Una en diciembre de 2018 (en la residencia oficial de Skaugum).
- Otra en octubre de 2023.
- Dos más en marzo y noviembre de 2024.
Según la fiscalía, los actos habrían sucedido tras encuentros sexuales consentidos iniciales, pero aprovechando que las víctimas estaban dormidas, inconscientes o incapacitadas (por alcohol u otras causas), lo que en la legislación noruega se considera violación. Varias denunciantes han testificado que creían haber sido drogadas o que “simplemente no paraba”. Una de ellas declaró: “Simplemente no paraba”.
El caso se inició en agosto de 2024 con su primera detención por agresión a una expareja y daños en una vivienda. Desde entonces, Høiby ha sido arrestado en múltiples ocasiones (al menos cuatro veces documentadas), la última el 1 de febrero de 2026 —justo antes del inicio del juicio—, por nuevos cargos de agresión, amenazas con arma blanca y violación de una orden de alejamiento. Tras esa detención quedó en prisión preventiva por cuatro semanas.
La investigación involucra a más de una decena de presuntas víctimas. Si es declarado culpable de los cargos más graves, podría enfrentar hasta 16 años de prisión.
El escándalo ha sacudido a la monarquía noruega, una de las más populares de Europa, y coincide con otra controversia: la publicación reciente de documentos del caso Jeffrey Epstein que revelan contactos prolongados (2011-2014) entre la princesa Mette-Marit y el financista condenado por delitos sexuales. Mette-Marit ha reconocido “juicio deficiente”, lamentó no haber investigado a fondo el pasado de Epstein y afirmó repudiar sus crímenes. Aunque nunca visitó su isla privada, sí se hospedó en su mansión de Palm Beach (Florida) por varios días en 2013 y mantuvo correspondencia extensa.
La Casa Real ha enfatizado que Marius Borg Høiby no forma parte de la línea sucesoria ni representa a la institución. El príncipe heredero Haakon ha calificado la situación como “desafiante y difícil” para la familia.
El juicio, seguido por más de 200 periodistas acreditados, continúa en Oslo y se espera que se extienda varias semanas. Høiby permanece bajo custodia preventiva mientras se desarrolla el proceso.
