Budapest, 12 de abril de 2026 – En una jornada electoral histórica, la oposición húngara, liderada por Peter Magyar y su partido Tisza, ha conseguido una victoria abrumadora que pone fin al prolongado dominio de Viktor Orbán y su partido Fidesz, que gobernó el país durante 16 años.
Con el 81,49% de los votos escrutados, Tisza obtendría 137 escaños en la Asamblea Nacional, superando los 133 necesarios para lograr una mayoría de dos tercios. Esta supermayoría permitiría al nuevo gobierno reformar la Constitución y desmantelar el aparato estatal construido por Orbán durante su largo mandato.
Peter Magyar, un político centroderechista que abandonó Fidesz hace dos años por desacuerdos con la corrupción institucionalizada, celebró el triunfo en las calles de Budapest rodeado de miles de seguidores. “Juntos, liberamos Hungría y nos libramos del régimen de Orbán”, declaró. Magyar se mostró confiado en una “transición pacífica y eficiente” y anunció que su gabinete incluirá expertos en educación, salud y economía para abordar los problemas crónicos en escuelas, hospitales y la economía en declive.
Viktor Orbán, por su parte, reconoció públicamente su derrota en un mensaje a sus simpatizantes. “Ya no tenemos el peso de gobernar el país, así que tenemos que reconstruir nuestras comunidades”, admitió, marcando el fin de su etapa como primer ministro.
Orbán, considerado un líder polémico en Europa, ha mantenido durante años una postura cercana a Vladimir Putin y Donald Trump. Su gobierno bloqueó sistemáticamente iniciativas de la Unión Europea contra Rusia, sanciones y ayuda militar a Ucrania, al tiempo que mantenía acuerdos energéticos con Moscú. Estas posiciones lo convirtieron en el principal aliado de Putin dentro de la UE y en un referente para sectores conservadores en Estados Unidos.
La victoria de Tisza representa un serio revés para el nacionalpopulismo en Hungría y en el continente europeo, según el corresponsal de la BBC Nick Thorpe, quien la calificó de “asombrosa” para un partido fundado recientemente.
Líderes europeos reaccionaron con entusiasmo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, escribió en redes sociales: “El corazón de Europa late más fuerte esta noche en Hungría. Hungría ha elegido Europa”. El canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron también saludaron el resultado, destacando su importancia para una Europa “fuerte, segura y unida” y el fortalecimiento de los valores democráticos.
La derrota de Orbán supone un cambio significativo en el panorama político húngaro y podría facilitar una mayor alineación de Budapest con las políticas de la UE, así como reformas internas para combatir la corrupción y mejorar los servicios públicos.
Esta transición marca el cierre de un capítulo controvertido y el inicio de una nueva etapa en uno de los países más polarizados de Europa.
