Ciudad de México, 9 de abril de 2026 – La Fiscalía General de la República (FGR) dio por concluida la investigación del descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en la línea Z, en Oaxaca, y determinó que la causa principal fue un error humano: exceso de velocidad negligente por parte del personal operativo.
Según la titular de la FGR, Ernestina Godoy, los peritajes técnicos y auditorías realizadas descartaron fallas en la infraestructura, el material rodante o actos de sabotaje. La vía cumple con la norma vigente y tanto las locomotoras como los vagones se encontraban en condiciones adecuadas. La Fiscalía exoneró a la Secretaría de Marina (Semar), responsable del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, de cualquier responsabilidad penal.
El accidente dejó un saldo trágico de 14 personas fallecidas y alrededor de un centenar de heridos. Tras meses de diligencias, 145 víctimas aceptaron acuerdos de reparación integral del daño, lo que permitió la extinción de la acción penal contra la institución operadora.
La FGR mantiene procesos penales por homicidio culposo y lesiones contra el maquinista (conductor), el conductor auxiliar y el jefe de despacho, señalados por incumplir normas de seguridad y operar a velocidad inadecuada en el tramo.
Contexto del incidente
El convoy descarriló en un sector montañoso de Oaxaca, provocando que varios vagones salieran de las vías y volcaran parcialmente. Aunque algunas voces cuestionaron el estado de las vías (algunas de las cuales datan de décadas anteriores), los dictámenes periciales de la FGR confirmaron que no existieron irregularidades en los 44 contratos auditados ni en el mantenimiento.
Este cierre de la carpeta de investigación marca el fin del proceso penal en cuanto a la empresa operadora, aunque persiguen la responsabilidad individual de los tres funcionarios señalados.
