Ciudad de México, 20 de febrero de 2026.- En medio de un sistema de pensiones marcado por profundas desigualdades, ex altos funcionarios y líderes sindicales de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Nacional Financiera (Nafin) continúan recibiendo percepciones mensuales que superan con creces el ingreso promedio de los jubilados bajo el régimen de cuentas individuales de las Afores.
De acuerdo con datos obtenidos vía transparencia y publicados por La Jornada, mientras los primeros pensionados del sistema de Afores reciben en promedio alrededor de 5 mil pesos mensuales, un selecto grupo de exdirectivos y exdirigentes sindicales percibe cantidades que van de los 250 mil hasta más de 500 mil pesos al mes.
En la CFE, destacan casos como el de José Luis Lupercio Pérez, exsecretario de relaciones del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (Suterm), con una pensión mensual de 513 mil 209 pesos. Le sigue Víctor Manuel Fernández de Lara, excoordinador regional del mismo sindicato, con 502 mil 893 pesos. Otros nombres incluyen a Raúl López García (365 mil 521 pesos), José Domingo Vázquez Márquez (362 mil 908 pesos), José Benjamín Cárdenas Jáuregui (343 mil 354 pesos) y Jorge Amaury Ávalos Mortera (338 mil 165 pesos), entre varios más que superan los 300 mil pesos mensuales.
En Pemex, figuran Roberto Ramírez Soberón, Miguel Tame Domínguez y Marcos Ramírez Silva, cada uno con 263 mil 65 pesos mensuales. Otros como José Antonio Escalera Alcocer, Circuncisión Juan Javier Hinojosa Puebla y Gustavo Hernández García reciben 262 mil 275 pesos, mientras exdirectores y subdirectores perciben alrededor de 254 mil pesos al mes.
Según la información, hasta 2024, Pemex y CFE destinaron casi 550 millones de pesos anuales para cubrir las pensiones de aproximadamente 160 jubilados con percepciones en ese rango elevado. Esta cifra contrasta fuertemente con los cerca de 70 mil trabajadores que se retiran bajo el esquema de Afores, donde las pensiones equivalen aproximadamente al 70 por ciento del último salario, incluso tras la reforma de 2020.
En el ámbito de la banca de desarrollo, Nafin representa otro foco de prerrogativas excepcionales. Hasta 2019, una docena de ex altos funcionarios —muchos de ellos con periodos cortos en el cargo, promediando tres años— habían recibido en conjunto 337 millones de pesos en pensiones y prestaciones adicionales. Estas incluyen no solo la pensión base, sino montos retroactivos, rendimientos de caja de ahorro, subsidios para alimentación y deportes, reembolsos por medicamentos, honorarios médicos, servicios hospitalarios y arcones navideños.
Entre los beneficiarios más destacados figuran Óscar Espinosa Villarreal, último regente del entonces Distrito Federal, quien impulsó y se benefició del Programa Especial de Pensión de Retiro en Nafin. Por menos de tres años al frente de la institución, había recibido hasta 2019 un total de 9 millones 173 mil 234.46 pesos. Solo en ese año, obtuvo 1 millón 291 mil 16.25 pesos, incluyendo reembolsos por servicios hospitalarios (659 mil 351.37 pesos), medicinas y honorarios médicos.
Por su parte, José Ángel Gurría Treviño, exsecretario de Hacienda y exdirector general de la OCDE, acumuló hasta 2019 un total de 25 millones 806 mil 417.45 pesos por casi dos años como director de Nafin. En 2019 percibió 1 millón 347 mil 529.94 pesos en pensión y subsidios para alimentos.
Otros exdirectivos como Carlos Enrique Sales Gutiérrez (49 millones 740 mil 897.3 pesos acumulados) y Arturo Ortiz Hidalgo (39 millones 401 mil 36.73 pesos) también se encuentran entre los más beneficiados.
La publicación subraya que estas pensiones “doradas” persisten como un símbolo de la disparidad en el sistema previsional mexicano, donde un reducido grupo de exservidores públicos y sindicales goza de beneficios vitalicios muy superiores a los del grueso de la población jubilada.
