Washington, 30 de marzo de 2026 – Delincuentes están utilizando el nombre, el logo y la reputación de Catholic Charities —la principal red de organizaciones católicas de ayuda social en Estados Unidos— para estafar a inmigrantes vulnerables que buscan regularizar su situación migratoria.
Según alertas emitidas por varias diócesis, los estafadores contactan a sus víctimas principalmente a través de redes sociales como Facebook, WhatsApp y mensajes de texto. Se presentan como representantes, abogados o empleados de Catholic Charities USA o de filiales locales, ofreciendo “consultas gratuitas” y prometiendo soluciones rápidas para visas, estatus legal o protección contra deportaciones.
Una vez ganada la confianza, envían contratos falsos, formularios con logos oficiales y documentos que imitan los del gobierno de inmigración. Luego exigen pagos por “tarifas de trámite” que van desde varios cientos hasta 20.000 dólares, e incluso se han reportado casos de pérdidas superiores a 40.000 dólares en un año. Las víctimas, muchas de ellas asustadas por el endurecimiento de las políticas migratorias, terminan endeudadas y sin ningún servicio real.
La abogada Cecilia Baxter, de Catholic Charities de la Diócesis de Arlington (Virginia), explicó que estas estafas se detectaron al menos desde el verano de 2025 y han aumentado significativamente. “Los estafadores son muy manipuladores”, señaló. Por su parte, Daniel Altenau, portavoz de la Diócesis de Raleigh (Carolina del Norte), y Consuelo Kwee, directora de servicios de inmigración en esa misma jurisdicción, confirmaron que se trata de un problema nacional, con reportes en estados como Virginia, Carolina del Norte, Florida, Missouri, California, Nueva Jersey y Rhode Island.
Catholic Charities ha emitido volantes y alertas digitales en inglés y español para advertir a la comunidad. “No proporcionen información personal ni dinero a personas que los contacten de forma no solicitada por internet”, recomiendan. La organización insiste en que nunca cobra por consultas iniciales de esta manera y que sus servicios legítimos se ofrecen a través de canales oficiales.
Las diócesis afectadas exhortan a las posibles víctimas a:
- Verificar siempre la identidad del contacto directamente en el sitio web oficial de la Catholic Charities local.
- No enviar dinero ni datos sensibles a números o correos desconocidos.
- Reportar inmediatamente las estafas a la propia organización, a su banco o compañía de tarjetas de crédito, y a las autoridades.
- Acudir solo a organizaciones legales acreditadas o abogados autorizados por el Departamento de Justicia.
Esta modalidad de fraude explota la confianza que miles de inmigrantes depositan en la labor humanitaria de la Iglesia Católica, en un contexto de incertidumbre migratoria. Las autoridades eclesiales piden a la comunidad mantenerse alerta y no dudar en denunciar cualquier intento sospechoso.
