El reverendo Jesse Jackson, uno de los líderes más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, falleció el 17 de febrero de 2026 a los 84 años. Según el comunicado de su familia y la Rainbow PUSH Coalition, murió en paz esa mañana, rodeado de sus seres queridos.
Jackson había enfrentado problemas de salud graves en los últimos años: fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson en 2017 y posteriormente con parálisis supranuclear progresiva (PSP), una afección neurodegenerativa que limitó su movilidad y voz, aunque mantuvo su compromiso público hasta donde su condición lo permitió. En 2023 renunció a la presidencia de la Rainbow PUSH Coalition por motivos de salud, y en noviembre de 2025 había sido hospitalizado por complicaciones relacionadas con la PSP.
Ordenado ministro bautista, colaborador cercano del reverendo Martin Luther King Jr. —estuvo presente en Memphis el día de su asesinato en 1968—, Jackson se convirtió en una figura clave del activismo posterior a la era King. Fundó y dirigió durante décadas la Rainbow PUSH Coalition, organización dedicada a la justicia social, económica y política, con énfasis en la inclusión de minorías y la lucha contra la discriminación.
En el ámbito político, marcó hitos al buscar la nominación presidencial demócrata en 1984 y 1988, logrando victorias en varios estados y movilizando a millones de votantes afroamericanos y de otras minorías, lo que amplió significativamente su representación en el Partido Demócrata y en la política nacional.
Recibió una maestría en divinidad del Chicago Theological Seminary y más de 40 doctorados honorarios. Su legado incluye avances en derechos laborales, votación, diversidad corporativa y mediación internacional en conflictos.
La noticia ha generado reacciones y tributos en Estados Unidos de líderes políticos, activistas y ciudadanos que reconocen su rol como puente entre el movimiento por los derechos civiles de los años 60 y las luchas contemporáneas por la equidad racial y social.
