¿Brecha de seguridad o amenaza real? El suceso que expone las grietas en la protección presidencial y enciende alarmas en palacio.
Por Redacción El Algoritmo MX | Ciudad de México, 5 de noviembre de 2025
El martes por la tarde, durante un recorrido público en el Centro Histórico de la Ciudad de México, un hombre se acercó de manera indebida a la presidenta Claudia Sheinbaum. El sujeto, identificado como Uriel Rivera Martínez, conocido como “El Parches”, fue detenido por elementos de la policía capitalina minutos después del incidente.
Según reportes oficiales, Rivera Martínez se encontraba repartiendo volantes en la zona de Tacuba y Madero cuando logró integrarse al grupo de personas que rodeaban a la mandataria. En un momento de descuido, se acercó físicamente a Sheinbaum, lo que provocó la intervención inmediata del equipo de seguridad. De acuerdo con las autoridades, el hombre se hallaba bajo los efectos del alcohol y fue puesto a disposición de la Fiscalía de Investigación de Delitos Sexuales de la CDMX para determinar su situación jurídica.
En videos que circulan en redes sociales se observa a “El Parches” acercarse a la presidenta mientras ella saluda y se toma fotografías con ciudadanos. La mandataria reconoció que no se percató del incidente en el momento y que lo advirtió después al revisar las grabaciones:
“No me di cuenta de inmediato. Cuando vi los videos entendí lo que realmente ocurrió”, explicó Sheinbaum en conferencia.
El caso provocó una oleada de comentarios sobre la seguridad presidencial y la exposición de la mandataria, quien desde el inicio de su gestión ha optado por mantener recorridos abiertos y sin barreras físicas.
El episodio también encendió un debate sobre el acoso callejero y la violencia de género. Durante su declaración, Sheinbaum lanzó una frase que se viralizó en redes:
“Si se lo hacen a la presidenta, ¿qué va a pasar con todas las mujeres en el país?”
La Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México condenó el hecho y aseguró que dará seguimiento al proceso legal contra el agresor. Colectivos feministas y expertas en seguridad consideraron el suceso como un recordatorio de que la violencia de género no distingue cargos ni contextos, e insistieron en fortalecer los protocolos de protección en actos públicos.
De acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Uriel Rivera Martínez es un hombre de aproximadamente 35 años que trabajaba como repartidor de propaganda comercial en el primer cuadro de la capital. Vecinos de la zona señalaron que es una figura conocida en el área por dedicarse a repartir volantes desde hace varios años y que su apodo “El Parches” proviene de una vieja lesión ocular. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades confirmaron que el detenido no cuenta con antecedentes penales graves, aunque permanece bajo investigación por acoso y alteración del orden público.
El equipo de seguridad presidencial anunció una revisión de protocolos para evitar que incidentes similares se repitan. La presidenta, sin embargo, reafirmó que no renunciará a su contacto directo con la gente, uno de los sellos de su administración:
“Voy a seguir caminando entre la ciudadanía. La cercanía no se negocia”.

