En la Solemnidad de Todos los Santos, el Papa León XIV presidió la Santa Misa en la Plaza de San Pedro con motivo del Jubileo del Mundo Educativo y proclamó a San John Henry Newman como Doctor de la Iglesia. Durante la celebración, el Pontífice exhortó a transformar los espacios educativos en “umbrales de una civilización del diálogo y la paz”, destacando que en el centro de todo proceso educativo deben estar “personas de carne y hueso”, especialmente aquellas que parecen no producir según los parámetro…

“Brillen hoy como haces de luz en el mundo”: fue la invitación del Papa León XIV a los educadores y a las instituciones educativas durante la homilía, en la que llamó a convertirse en portadores de esperanza y profecía. En presencia de una delegación oficial de la Iglesia de Inglaterra, encabezada por el arzobispo de York, Stephen Cottrell, el Santo Padre subrayó la “imponente estatura cultural y espiritual” de Newman, a quien describió como “fuente de inspiración para las nuevas generaciones con un cora…
El Pontífice reflexionó sobre el papel de las instituciones educativas como espacios donde germina la esperanza y se forja el compromiso social: “Cuando pienso en las escuelas y universidades, las considero como laboratorios de profecía, donde la esperanza se vive, se manifiesta y se propone continuamente”, afirmó.
Inspirado en el Evangelio de las Bienaventuranzas, recordó que la enseñanza de Cristo propone una nueva interpretación de la realidad: “Lo que el mundo considera imposible —declarar bienaventurados a los pobres, los que tienen hambre y sed de justicia, los perseguidos—, se llena de sentido en la cercanía del Reino de Dios”.
Apoyándose en el célebre himno de Newman Lead, kindly light (Guíame, Luz amable), el Papa señaló que la educación debe ofrecer esa luz capaz de guiar a quienes están atrapados en la oscuridad del pesimismo y el miedo: “Desarmemos las falsas razones de la resignación y difundamos las grandes razones de la esperanza”.
Para León XIV, las escuelas, universidades y centros de aprendizaje deben ser umbrales vivos de diálogo y paz, reflejo de la diversidad humana de “todas las naciones, familias, pueblos y lenguas” mencionada en el libro del Apocalipsis.
El Pontífice recordó uno de los pensamientos más conocidos de Newman: “Dios me ha creado para realizar un servicio definido. Me ha encomendado alguna obra que no ha dado a otro. Tengo mi misión”. A partir de esta cita, León XIV destacó “el misterio de la dignidad humana y la variedad de los dones que Dios reparte a cada persona”. “La vida —dijo— no se ilumina por ser ricos, bellos o poderosos, sino cuando descubrimos que tenemos una vocación y una misión que trasciende el yo.”
En la parte final de su homilía, el Papa reafirmó que la educación, desde la perspectiva cristiana, es un camino hacia la santidad. Recordó las palabras de Benedicto XVI, quien al beatificar a Newman en 2010 exhortó a los jóvenes a vivir la santidad como plenitud de vida. “El llamado a la santidad es universal”, afirmó León XIV. “Las Bienaventuranzas trazan ese camino personal y comunitario hacia la plenitud.”

Finalmente, evocó una enseñanza de San Agustín, tan apreciada por Newman: “Somos compañeros de escuela con un solo Maestro, cuya cátedra está en la tierra y en el cielo”.
