Canadá y China alcanzan acuerdo histórico: Reducción de aranceles en vehículos eléctricos chinos a cambio de alivio para productos agrícolas canadienses
Pekín, 16 de enero de 2026 — En un giro significativo en las relaciones bilaterales, Canadá ha acordado reducir drásticamente sus aranceles del 100% sobre los vehículos eléctricos (EV) provenientes de China, a cambio de que Pekín baje sus impuestos a productos agrícolas clave de Canadá, como la semilla de canola.
El primer ministro canadiense Mark Carney, durante su visita oficial a Pekín —la primera de un líder canadiense en ocho años—, anunció el acuerdo tras dos días de intensas reuniones con el presidente chino Xi Jinping y otros altos funcionarios.
Según Carney, Canadá permitirá la importación de hasta 49,000 vehículos eléctricos chinos al año con una tarifa preferencial del 6.1% (la tasa de nación más favorecida), en lugar del 100% vigente desde 2024. Esta cuota inicial representa alrededor del 3% del mercado automotor canadiense (aproximadamente 1.8 millones de vehículos vendidos al año) y podría crecer hasta cerca de 70,000 unidades en cinco años.
A cambio, China se compromete a reducir sus aranceles sobre la semilla de canola canadiense —que actualmente alcanzan hasta un 84-85% en algunos casos— a aproximadamente el 15% a partir del 1 de marzo de 2026. Este alivio beneficiará enormemente al sector agrícola canadiense, que vio caer sus exportaciones a China en más del 10% durante 2025 debido a las represalias comerciales.
“Ha sido un histórico y productivo par de días”, declaró Carney ante la prensa en un parque tradicional de Pekín, con un pabellón y un estanque congelado de fondo. “Debemos entender las diferencias entre Canadá y otros países, y enfocarnos en trabajar juntos donde estamos alineados”.
El acuerdo marca el inicio de una nueva asociación estratégica entre ambos países, tras años de tensiones que incluyeron disputas diplomáticas y aranceles recíprocos. Canadá había alineado su política comercial con Estados Unidos durante el gobierno de Justin Trudeau, imponiendo el 100% de aranceles a los EV chinos en 2024, lo que provocó represalias chinas contra productos como canola, aceite de canola, cerdo y mariscos.
Carney, quien asumió como primer ministro en marzo de 2025 tras suceder a Trudeau, enfatizó que esta medida busca diversificar la economía canadiense y reducir la dependencia de Estados Unidos en un contexto de “disrupción comercial global”, impulsada por las políticas “America First” del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha impuesto aranceles que afectan tanto a Canadá como a China.
Para mitigar preocupaciones de la industria automotriz y trabajadores canadienses, Carney destacó que el acuerdo incluye expectativas de inversiones chinas en el sector automotor de Canadá en los próximos tres años, y que más del 50% de los EV importados podrían tener un precio inferior a 35,000 dólares canadienses (alrededor de 25,000 USD) en cinco años, mejorando la accesibilidad para los consumidores.
Xi Jinping, por su parte, calificó el encuentro como el inicio de un “nuevo capítulo” en las relaciones bilaterales, destacando que las conversaciones para restablecer la cooperación comenzaron en octubre del año pasado en Corea del Sur.
Expertos y empresarios canadienses en China, como Jacob Cooke (CEO de WPIC Marketing + Technologies), han calificado la visita como “transformadora”, al restablecer el diálogo, el respeto y un marco de cooperación tras años de silencio.
El primer ministro Carney partirá de China este sábado, rumbo a Qatar y luego al Foro Económico Mundial en Suiza, donde continuará promoviendo oportunidades de comercio e inversión.
Este acuerdo preliminar representa un paso clave hacia la normalización de las relaciones Canadá-China, en medio de un panorama geopolítico marcado por tensiones comerciales globales y la necesidad de adaptar las cadenas de suministro a nuevas realidades.
