París, Francia, 13 de julio de 2026.- Los mercados laborales de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) mantienen una notable fortaleza, con niveles récord de empleo y tasas de desempleo cercanas a mínimos históricos. Sin embargo, el poder adquisitivo de millones de trabajadores continúa rezagado, ya que los salarios reales aún no recuperan el terreno perdido tras el fuerte episodio inflacionario de los últimos años.
Así lo advierte la Perspectiva del Empleo 2026 (Employment Outlook 2026), presentada por la OCDE, que señala que el crecimiento del empleo continuará durante 2026 y 2027, aunque a un ritmo más moderado, mientras que las presiones inflacionarias derivadas del incremento en los costos de la energía amenazan con volver a erosionar los ingresos de los trabajadores.
Actualmente, el empleo en los países de la OCDE alcanza aproximadamente 670 millones de personas, la cifra más alta registrada por el organismo. La tasa promedio de desempleo se ubicó en 4.9% en mayo de 2026, nivel que se prevé permanezca prácticamente estable durante el próximo año.
No obstante, la recuperación salarial avanza con mucha menor velocidad. De acuerdo con el informe, en alrededor de un tercio de los países de la OCDE los salarios reales siguen por debajo de los niveles registrados hace cinco años, pese a los incrementos nominales observados recientemente. El crecimiento anual de los salarios reales disminuyó de 2.7% en el primer trimestre de 2025 a 2.2% en el mismo periodo de 2026, reflejando una pérdida de dinamismo.
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, sostuvo que los mercados laborales han demostrado una capacidad de resistencia considerable, pero advirtió que esa fortaleza no se ha traducido plenamente en una mejora del nivel de vida de los trabajadores.
“Los mercados laborales de la OCDE han sido fuertes y resilientes. El empleo está en niveles récord y el desempleo cerca de mínimos históricos, pero el poder adquisitivo de los trabajadores no está manteniendo el ritmo”, afirmó.
Jóvenes enfrentan mayores dificultades
El estudio también identifica señales de deterioro entre la población joven. Las tasas de desempleo comenzaron a aumentar tanto para graduados universitarios como para jóvenes sin estudios superiores en varios países.
Aunque la irrupción de la inteligencia artificial ha generado preocupación sobre el futuro del empleo, la OCDE considera que, por ahora, no existe evidencia suficiente para atribuir este incremento del desempleo juvenil directamente a la IA. En cambio, el organismo apunta a factores económicos cíclicos y a cambios estructurales en la demanda de habilidades laborales.
La región donde se vive también determina las oportunidades
Otro de los hallazgos centrales del informe es la creciente desigualdad territorial en los mercados laborales.
La OCDE documenta que las regiones con peor desempeño presentan tasas de desempleo más del doble que las regiones más dinámicas. En países como Bélgica, Canadá, Italia y Eslovaquia esa diferencia supera incluso cuatro veces.
Asimismo, los trabajadores que residen en regiones de menores ingresos tienen menores posibilidades de movilidad económica, independientemente de sus capacidades individuales.
Recomendaciones
Frente a este panorama, la organización recomienda que los gobiernos impulsen políticas orientadas a elevar la productividad mediante:
- fortalecimiento de la educación y capacitación continua;
- mayor adopción tecnológica;
- programas de reconversión laboral;
- inversión en infraestructura, transporte, vivienda y servicios públicos;
- fortalecimiento de la movilidad laboral y regional.
El organismo advierte que los cambios tecnológicos y comerciales continuarán transformando el mercado de trabajo, por lo que las políticas públicas deberán facilitar la adaptación tanto de los trabajadores como de las economías regionales.
Contexto para México
Aunque el informe presenta resultados agregados para los países miembros, sus conclusiones son relevantes para México, donde la recuperación del salario real también enfrenta desafíos asociados a la inflación, la productividad y la elevada informalidad laboral. La OCDE subraya que el crecimiento económico sostenible dependerá no solo de mantener elevados niveles de empleo, sino de lograr que los ingresos reales de los trabajadores aumenten de manera consistente y se traduzcan en una mejora efectiva del bienestar.
