La crisis energética y el desabasto de combustible en Cuba continúan generando tensión social. Durante las últimas horas se reportaron protestas, cacerolazos y bloqueos en distintos sectores de La Habana, en medio de apagones prolongados que han dejado a miles de personas sin electricidad durante gran parte del día.
De acuerdo con reportes difundidos en redes sociales, medios independientes y agencias internacionales, vecinos de colonias como Luyanó, Marianao, Guanabacoa y Diez de Octubre salieron a las calles para exigir el restablecimiento del servicio eléctrico y denunciar las difíciles condiciones que enfrenta la población.
Videos compartidos en plataformas digitales muestran cacerolazos nocturnos, bloqueos parciales de avenidas y acumulación de basura incendiada en algunas vialidades. Aunque la mayoría de las manifestaciones se desarrollaron sin incidentes mayores, también se reportó presencia de fuerzas de seguridad en varias zonas de la capital cubana.
La situación ocurre mientras el gobierno cubano reconoce que el país atraviesa uno de los momentos más críticos de su sistema energético en décadas. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, confirmó recientemente que la isla enfrenta una escasez total de combustibles como diésel y fueloil, necesarios para sostener la generación eléctrica nacional.
En algunas regiones de La Habana los apagones han superado las 20 horas continuas, afectando servicios básicos como agua potable, conservación de alimentos, transporte y telecomunicaciones. Las altas temperaturas registradas en los últimos días también han incrementado el malestar entre la población.
La crisis energética cubana se ha agravado desde 2024 debido al deterioro de la infraestructura eléctrica, fallas en termoeléctricas y problemas para importar combustible. A ello se suman las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y las dificultades financieras internas que enfrenta el gobierno cubano.
Las protestas por apagones no son nuevas en Cuba. En los últimos dos años se han registrado movilizaciones similares en distintas provincias, especialmente vinculadas a la falta de electricidad, escasez de alimentos y deterioro de servicios públicos. Sin embargo, analistas consideran que el incremento de las manifestaciones en La Habana refleja un nivel creciente de inconformidad social dentro de la isla.
Hasta el momento, las autoridades cubanas no han emitido un balance oficial sobre detenidos o incidentes relacionados con las protestas reportadas durante la noche del miércoles.
