La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, lanzó duras críticas contra el gobierno de Pedro Sánchez al asegurar que fue dejada “a su suerte” durante su reciente viaje oficial a México, en medio de un contexto de inseguridad y violencia.
Durante declaraciones a medios españoles, Ayuso afirmó que enfrentó una situación de “peligro extremo” y reprochó la falta de respaldo institucional por parte de la administración central española.
“En una situación de peligro extremo […] nuestro gobierno ha abandonado a un representante del Estado como soy, a su suerte… en un país sumido por la violencia. Nos podía haber ocurrido cualquier cosa”, expresó la dirigente madrileña.
Las declaraciones de Ayuso se producen tras una visita marcada por tensiones diplomáticas y políticas entre sectores del gobierno español y mexicano. La presidenta madrileña sostuvo encuentros con empresarios, actores políticos y organizaciones civiles, aunque también denunció que no contó con el acompañamiento ni las garantías habituales que, según ella, deberían brindarse a una autoridad española en el extranjero.
El señalamiento ocurre en un momento particularmente delicado para la relación bilateral entre España y México, que en los últimos años ha atravesado episodios de fricción política derivados de declaraciones históricas, diferencias ideológicas y posturas diplomáticas entre ambos gobiernos.
Desde sectores cercanos al gobierno español se ha minimizado la acusación, señalando que la visita de Ayuso no correspondía a una misión oficial del Ejecutivo central, sino a una agenda impulsada desde la Comunidad de Madrid. Sin embargo, aliados de la dirigente del Partido Popular consideran que el episodio refleja un distanciamiento político cada vez más profundo entre el oficialismo de Sánchez y figuras de oposición conservadora.
La polémica también reavivó el debate sobre la seguridad en México, tema recurrente en la narrativa política internacional. Aunque autoridades mexicanas sostienen que existen condiciones para el desarrollo normal de actividades diplomáticas y empresariales, opositores y actores extranjeros continúan señalando los niveles de violencia vinculados al crimen organizado en distintas regiones del país.
Analistas políticos en España consideran que las declaraciones de Ayuso también tienen una lectura interna: fortalecer su perfil como una de las principales figuras opositoras al gobierno socialista, utilizando un discurso de confrontación directa tanto en política nacional como internacional.
