Ciudad de México 08/05/26.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar polémica al asegurar que grupos del crimen organizado mantienen un amplio control sobre distintas regiones de México, declaraciones que nuevamente colocan la relación bilateral bajo presión.
Durante un evento oficial en Washington, el mandatario estadounidense afirmó que el tráfico de drogas continúa siendo una de las principales amenazas para su país y sostuvo que las organizaciones criminales mexicanas operan con gran poder territorial. Trump señaló además que su gobierno mantiene una política de endurecimiento en materia de seguridad fronteriza y combate al narcotráfico.
Las declaraciones se producen en medio de un clima político marcado por el debate sobre migración, seguridad y tráfico de fentanilo, temas que han sido constantes en el discurso del republicano desde su regreso a la Casa Blanca.
En días recientes, Trump también dejó entrever la posibilidad de incrementar acciones unilaterales contra los cárteles, postura que ha provocado reacciones en México por el tema de la soberanía nacional. Analistas consideran que este tipo de mensajes buscan reforzar su narrativa de mano dura frente al crimen organizado y fortalecer su agenda política interna.
Por su parte, el gobierno mexicano ha reiterado que la estrategia de seguridad debe abordarse mediante cooperación entre ambas naciones y no a través de señalamientos públicos. Autoridades federales han insistido en que el combate al narcotráfico requiere coordinación conjunta, particularmente en el control del tráfico de armas y el consumo de drogas en territorio estadounidense.
Especialistas en relaciones internacionales advierten que este intercambio de declaraciones podría elevar la tensión diplomática entre ambos gobiernos, especialmente en un contexto donde la seguridad fronteriza y el crimen organizado son temas prioritarios para Washington.
