La escalada bélica entre Estados Unidos e Irán, que ya cumple 13 días, ha disparado los precios del petróleo, llevando al Brent por encima de los 100 dólares por barril por primera vez desde agosto de 2022.
Según datos de mercado reportados por Bloomberg, el Brent avanzó 10.6% y cerró en 101.75 dólares por barril. El West Texas Intermediate (WTI) subió 10.47% hasta 95.73 dólares, mientras que la Mezcla Mexicana de Exportación registró un incremento similar, alcanzando 90.13 dólares por barril.
El repunte responde principalmente a las declaraciones del nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, quien prometió mantener el estrecho de Ormuz “efectivamente cerrado” y abrir nuevos frentes si continúan los ataques de Estados Unidos e Israel. El estrecho, por el que pasa cerca del 20% del petróleo mundial, enfrenta un bloqueo casi total: el tráfico comercial está paralizado, con reportes de ataques a buques y posible colocación de minas navales, según confirmó el secretario de Defensa británico, John Healey (aunque Teherán lo negó).
El presidente Donald Trump mantuvo un tono desafiante: en redes sociales afirmó que evitar que Irán desarrolle armas nucleares y amenace Medio Oriente es “de mucho mayor interés” que el precio del petróleo. Posteriormente, agregó que ve “beneficios” en el alza de precios: “Cuando los precios del petróleo suben, ganamos mucho dinero”.
Para mitigar el impacto interno, la administración Trump prepara exenciones temporales a la ley que obliga a usar buques estadounidenses en rutas domésticas. Además, el secretario de Energía, Chris Wright, adelantó en CNBC que la Armada podría comenzar a escoltar buques petroleros a través del estrecho a finales de marzo: “Sucederá relativamente pronto, pero no ahora. No estamos preparados todavía”, dijo, y estimó que es “bastante probable” que las escoltas inicien a fin de mes.
Desde el estallido del conflicto a finales de febrero, los precios acumulan fuertes ganancias: 44.1% en el WTI, 42.0% en el Brent y 40.4% en la Mezcla Mexicana. Ramsé Gutiérrez, de Franklin Templeton, advirtió que la consolidación sostenida entre 90 y 100 dólares requerirá inestabilidad prolongada en Ormuz. “El mercado ya incorpora una prima de riesgo geopolítico. Si el conflicto escala o el estrecho sigue interrumpido, veremos primas mayores y contagio a otros mercados”.
Goldman Sachs ajustó al alza sus proyecciones: en escenario base, el Brent promediaría 71 dólares en el cuarto trimestre de 2026, pero una interrupción de 30 días lo llevaría a 76 dólares y de 60 días a 93 dólares. Para el WTI, las estimaciones son de 67 dólares en Q4, con 72 o 89 dólares en escenarios de disrupción. La firma alertó que si los flujos por Ormuz permanecen deprimidos hasta el 20 de marzo, los precios podrían superar los máximos históricos de 2008.
La incertidumbre domina los mercados globales, con riesgo de inflación energética mundial mientras el conflicto no muestra señales claras de desescalada.
